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Mente y emociones
Síndrome de Münchhausen
Las personas con síndrome de Münchhausen simulan deliberadamente los síntomas de una enfermedad para recibir atención médica o ser hospitalizados. Llegan incluso a autolesionarse y a ingerir tóxicos.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Síntomas del síndrome de Münchhausen

Aunque el abanico de síntomas, tanto físicos como mentales, que presenta un paciente con síndrome de Münchhausen puede ser muy amplio, tanto como le permita su imaginación o su dedicación a estudiar libros de medicina, los auténticos síntomas se encuentran ocultos tras esa repetida demanda de atención médica que le puede acarrear continuas hospitalizaciones, sin que “tenga nada”. Con respecto a sus verdaderos síntomas, cabe destacar:

  • Necesidad imperiosa de alcanzar y mantener el estatus de enfermo, pidiendo que le realicen repetidas pruebas médicas, para lo cual inventa y “simula” distintos síntomas de forma consciente.
  • Autolesión y autoadministración de medicamentos para originar síntomas que puedan tener apariencia de credibilidad, provocando fiebres, vómitos,…; lo que en ocasiones desemboca en verdaderas enfermedades físicas.
  • Asistencia repetida a centros médicos, requiriendo de hospitalizaciones, sin que con posterioridad se pueda alcanzar un diagnóstico claro sobre las causas de sus “quejas”.
  • “Siente” los síntomas únicamente en presencia de personal sanitario o cuando piensa que es observado, produciéndose constantes “recaídas” después de experimentar una notable mejoría.
  • Fuerte personalidad, con pobre control de impulsos, lo que se expresa en sus continuas quejas sobre las actuaciones del personal sanitario, e incluso le lleva a situaciones de confrontación cuando es “descubierto” en sus “simulaciones” de síntomas.
  • Conocimiento de terminología médica, así como sobre síntomas, trastornos y tratamientos, superior al que correspondería a un usuario normal.
  • Puede sufrir iatrogenia (cualquier tipo de afección o daño que se produce a consecuencia de un tratamiento o un acto médico) por ingestión de medicamentos para paliar unos síntomas “simulados” que no padece; además, tiende a consumir analgésicos y calmantes en exceso.
  • Sintomatología que no se ajusta a un diagnóstico claro, con historial de repetidas visitas a urgencias y hospitalizaciones por demanda de otras enfermedades.
  • Desajustes en las relaciones laborales e interpersonales, debido a su inconsistencia y falta de implicación personal, pues sus energías están canalizadas a conseguir el estatus de enfermo, lo que requiere de continuas bajas laborales y frecuentes visitas al médico.

Actualizado: 29 de Septiembre de 2015

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Salud en cifras

50.000
días de trabajo se pierden cada año en Chile a causa de enfermedades mentales de origen laboral
'Fuente: 'Ministerio de Salud de Chile''

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