Algas marinas, posible solución contra el hambre y el cambio climático

Las algas marinas pueden ayudar a acabar con el hambre en el mundo y a reducir la contaminación atmosférica y de los océanos y el cambio climático según la ONU, que ha publicado un manifiesto para facilitar su cultivo.
Escrito por: Eva Salabert

26/11/2020

Algas: solución al hambre y la polución

Las algas marinas tienen un gran potencial para reducir el cambio climático porque son capaces de absorber los gases de efecto invernadero de la atmósfera, y podrían servir de alimento a miles de millones de personas y cumplir el objetivo de las Naciones Unidas de acabar con el hambre en el mundo.

Y no solo eso, ya que, según informa la ONU, que ha publicado un manifiesto sobre las algas, estas plantas también se podrían emplear como fertilizante natural, para reemplazar a los plásticos, como ingredientes de medicinas y cosméticos, y limpiando el agua de los océanos de nitratos y fosfatos, disminuyendo así la contaminación de los mismos.

“Si cultiváramos sólo el 2% del océano, podríamos aportar las proteínas suficientes para alimentar a una población de 12.000 millones de personas”

La agricultura oceánica es, pues, una de las posibles soluciones a la escasez de alimentos, y según Vincent Doumeizel, asesor principal para cuestiones relacionadas con el océano del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y especialista en algas marinas, “si cultiváramos sólo el 2% del océano, podríamos aportar las proteínas suficientes para alimentar a una población de 12.000 millones de personas. Las algas marinas son extremadamente ricas en proteínas, vitaminas, zinc y hierro, y bajas en grasas y carbohidratos“.

Las algas, un alimento para humanos y animales

Algunas variedades de algas marinas son aptas para el consumo humano, y hace siglos que forman parte de la gastronomía en Asia, sobre todo en Japón, donde son un ingrediente del famoso sushi, entre otros platos, y los habitantes de otros países se están aficionando cada vez más a este alimento, al que se atribuyen propiedades beneficiosas para la salud.

Si el ganado se alimentara con alimentos a base de algas marinas, en lugar de soja, las emisiones de metano podrían reducirse en un 90%

Además, también se pueden emplear como alimento para los animales. “Las algas marinas no necesitan tierra, agua dulce o pesticidas, solo sol y agua salada. Si el ganado se alimentara con alimentos a base de algas marinas, en lugar de soja, las emisiones de metano podrían reducirse en un 90%, y mejorar la digestión al tiempo que reforzarían el sistema inmunológico de los animales, reduciendo al mismo tiempo la necesidad de antibióticos. En algunos países como Escocia e Islandia ya lo están implementando”, afirma Doumeizel.

Algas marinas como alimento

A pesar de sus evidentes ventajas, existen dificultades técnicas que es necesario solventar para poder usar más las algas. Doumeizel explica que falta espacio para “cultivar bosques submarinos cerca de las costas, y obtener una licencia para cultivarlas en alta mar puede ser complicado”, y añade que para lograrlo hay que aprender de la experiencia de las compañías petroleras en “el manejo de fuertes corrientes y grandes olas”.

La empresa Kelp Blue tiene previsto cultivar grandes bosques de algas de alrededor de 70.000 hectáreas frente a la costa de Namibia

De hecho, algunas empresas ya se han puesto manos a la obra. Es el caso de Kelp Blue, que tiene previsto cultivar grandes bosques de algas de alrededor de 70.000 hectáreas frente a la costa de Namibia. Estos bosques estarían formados por algas gigantes que pueden alcanzar hasta 30 metros, y según la empresa podrían evitar que un millón de toneladas de dióxido de carbono llegasen a la atmósfera. Además, al alimentar al ganado con ellas se reducirían las emisiones de metano.

Otros posibles beneficios derivados del proyecto serían la creación de cientos de puestos de trabajo y un incremento de hasta un 20% de las poblaciones de peces en las aguas circundantes, ya que se espera que alrededor de 200 especies vivan en las algas marinas.

El manifiesto sobre las algas de Naciones Unidas

Además de las dificultades técnicas que puede suponer el cultivo de algas y que empresas como Kelp Blue puedan ser capaces de solucionar, existe otro importante obstáculo que es la falta de normas de seguridad de ámbito mundial y la resistencia a la colaboración entre diferentes empresas.

El manifiesto sobre las algas que ha publicado el Pacto Mundial de las Naciones Unidas tiene el objetivo de solucionar estos problemas, y para ello piden que se adopten normas concertadas a nivel internacional, se lleven a cabo nuevos esfuerzos de inversión y se establezca una mayor colaboración entre los gobiernos, la comunidad científica y la industria, para impulsar la producción al siguiente escalón.

Si este manifiesto prospera y consigue obtener los resultados previstos, la industria de las algas marinas podría terminar con el hambre en el mundo, un reto más importante aun que la lucha contra el cambio climático y la preservación de los ecosistemas marinos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD