Plantar más árboles en ciudades evitaría centenares de muertes al año

Los programas de reforestación urbana pueden ayudar a reducir la mortalidad prematura, según un estudio en Filadelfia que muestra que aumentar un 30% los espacios cubiertos por las copas de los árboles evitaría la muerte de 400 personas al año.
Escrito por: Eva Salabert

28/04/2020

Plantar más árboles en ciudades evitaría más muertes al año

Aumentar un 30% los espacios verdes de una ciudad podría ayudar a evitar más de 400 muertes prematuras cada año en toda la urbe, según indican los resultados de un estudio que ha analizado en concreto el impacto que tendría esta iniciativa ecológica sobre Filadelfia (Estados Unidos), y ha revelado que en el caso de esta capital se podría prevenir el fallecimiento prematuro de 403 personas adultas, y además supondría un beneficio anual de alrededor de cuatro mil millones de dólares.

En la investigación, que se ha publicado en The Lancet Planetary Health, se ha empleado una novedosa metodología para estimar el efecto del incremento en el número de árboles sobre la salud de la población, que se puede aplicar también en otros núcleos urbanos. Se trata del primer estudio que analiza el impacto de los espacios verdes sobre la mortalidad prematura de los residentes de toda una ciudad, y ha sido dirigido por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Servicio Forestal de los Estados Unidos.

Si Filadelfia aumentara los espacios verdes al 30% para 2025 se evitaría la muerte prematura de 403 adultos al año (un 3% de la mortalidad de esta ciudad)

No es la primera vez, sin embargo, que se asocia la presencia de espacios verdes en las ciudades con beneficios para la salud física y mental de las personas que residen en las mismas. De hecho, un reciente metaanálisis realizado por ISGlobal, la Universidad de Colorado y la Organización Mundial de la Salud (OMS) –que incluía nueve estudios longitudinales en los que participaron más de ocho millones de personas de siete países diferentes– ya había confirmado que un aumento de las zonas verdes alrededor del domicilio estaba significativamente asociado con una disminución de la mortalidad prematura.

En cuanto a por qué se centran en árboles en concreto, si bien se cree que otros tipos de vegetación tienen beneficios para la salud, el estudio dijo que la copa de los árboles es más efectiva que otras zonas verdes para reducir la temperatura del aire, y referencian un estudio de 2017 que descubrió que los árboles estaban asociados con una mejor salud en comparación con el césped.

Plantar árboles para salvar vidas

Los autores del nuevo estudio utilizaron la función exposición-respuesta del anterior metaanálisis para llevar a cabo un análisis del efecto en la salud y estimar el número de muertes por todas las causas que se podrían evitar en toda una ciudad incrementando sus espacios verdes. Los investigadores se plantearon tres escenarios distintos para el año 2025 en la ciudad de Filadelfia, el más ambicioso de los cuales pretendía un incremento del 30% de espacios cubiertos por las copas de los árboles en cada barrio de la ciudad (actualmente es del 20%), de acuerdo a los objetivos del propio Ayuntamiento, y dos escenarios más moderados. Para calcular la cantidad y extensión de zonas verdes se usaron imágenes aéreas por satélite de los árboles, teniendo en cuenta la cobertura que formaban la copa, hojas, ramas y tallos de estas plantas que se observaban desde arriba.

Los resultados del trabajo revelaron que si la ciudad de Filadelfia alcanzaba el objetivo de incrementar los espacios verdes al 30% para 2025 se evitaría la muerte prematura de 403 adultos al año, lo que constituye un 3% de la mortalidad de esta ciudad. En el caso de que se cumplieran los objetivos de los escenarios más moderados también se lograrían significativos descensos en la mortalidad, ya que un aumento del 5% o del 10% de la cobertura arbórea se podría corresponder con una disminución de 271 y 376 muertes, respectivamente.

Los hallazgos sugieren que en cualquier ciudad es posible salvar muchas vidas aumentando la cantidad de árboles y de áreas verdes, incluso a niveles modestos

Michelle Kondo, la principal autora de la investigación ha explicado que el objetivo a alcanzar supone un reto porque las grandes iniciativas para plantar árboles deben superar muchos problemas, entre los que se incluyen las pérdidas de vegetación relacionadas con el cambio climático, así como las plagas, las especies invasoras y el desarrollo urbano que los amenazan.

Plantar árboles en las ciudades

Es cierto que cada ciudad tiene diferentes características y otros factores también influyen en la salud y la calidad de vida de sus habitantes, desde la contaminación provocada por el tráfico y las emisiones industriales, hasta los servicios sanitarios, educativos o sociales, Mark Nieuwenhuijsen, coordinador del estudio y director de la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud de ISGlobal, afirma que sus hallazgos sugieren que en cualquier ciudad es posible salvar muchas vidas aumentando la cantidad de árboles y de áreas verdes, incluso a niveles modestos.

Aumentar las zonas verdes beneficia más a los barrios pobres

Nieuwenhuijsen afirma que los espacios verdes “aumentan la biodiversidad y reducen los impactos del cambio climático, haciendo que las ciudades sean más sostenibles y habitables”. Muchos estudios han confirmado los beneficios para la salud de residir cerca de zonas verdes como parques o jardines: desde prevenir o retrasar el deterioro cognitivo o el riesgo de desarrollar síndrome metabólico o cáncer de mama, hasta disminuir la tasa de mortalidad.

Y un reciente estudio también ha asociado la contaminación atmosférica de las ciudades a un mayor riesgo de fallecer a causa de la infección por coronavirus SARS-CoV-2. La nueva investigación realizada en Filadelfia –que es la más pobre de las 10 ciudades más grandes de Estados Unidos–, cuya tasa de mortalidad es mayor que la media del país, reveló que los barrios y zonas urbanas con un nivel socioeconómico más bajo serían los que más se beneficiarían con los programas de reforestación urbana, por lo que Kondo ha señalado que también ayudarían a reducir las desigualdades en salud.

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