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Vivir cerca de zonas verdes reduce el riesgo de síndrome metabólico

Las personas de mediana edad o mayores que residen cerca de zonas verdes tienen menos riesgo de desarrollar síndrome metabólico, que incluye hipertensión, obesidad, diabetes y exceso de grasa.
Escrito por: Natalia Castejón

01/10/2019

Persona que vive cerca de zonas verdes

Las zonas verdes son beneficiosas para la salud, pues han demostrado que pueden ayudar a retrasar el declive físico de los mayores y a reducir el riesgo cardiovascular. Ahora, una nueva investigación ha descubierto que aquellos adultos de mediana edad o los mayores que viven cerca de parques o bosques tienen menos probabilidad de desarrollar síndrome metabólico, un peligroso cóctel formado por obesidad, hipertensión, diabetes y altos niveles de colesterol y triglicéridos

La investigación, de carácter longitudinal, se ha publicado en la revista Environmental Pollution después de analizar los datos de 6.076 personas de entre 45 y 69 años de edad pertenecientes al estudio Whitehall II de Reino Unido, con cuatro seguimientos en 14 años. A los participantes se les realizó análisis de sangre, medición del perímetro de la cintura y la presión arterial.

Tener cerca zonas verdes fomenta el mantenerse activo y reduce la exposición a aire contaminado, lo que reduce el riesgo metabólico

Los autores de este estudio, que pertenecen al Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), relacionaron los datos de salud de los participantes con la cantidad de vegetación que se encontraba cerca de sus viviendas, gracias a las imágenes recopiladas por vía satélite. Los resultados mostraron que exponerse a largo plazo a las zonas verdes puede prevenir el síndrome metabólico en general, pero también en cada uno de sus componentes.

Más árboles, menos contaminación

Según explican, estos hallazgos podrían ser el fruto de una mayor motivación a la hora de hacer ejercicio si se vive cerca de zonas verdes o porque en esas localizaciones se reducen los niveles de contaminación, un factor de riesgo importante en la salud cardiovascular. Además, se encontró que esta asociación es más fuerte en las mujeres que en los hombres, según creen porque las féminas, en general, pasan más tiempo en el entorno residencial.

Las áreas que más árboles tenían fueron las que mostraron habitantes cercanos con mayores beneficios para su salud, por lo que los investigadores hacen hincapié en que se fomenten las zonas verdes en las ciudades para poder reducir la probabilidad de desarrollar síndrome metabólico, un factor de riesgo muy importante para las enfermedades no transmisibles, como puede ser la diabetes, los infartos de miocardio o el ictus.

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