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Nueva guía para detectar el déficit de hierro en embarazadas y niños

Medir los niveles de ferritina ayuda a detectar precozmente el déficit de hierro en mujeres embarazadas y niños pequeños, para evitar que interfiera en el desarrollo del cerebro infantil, según indica la OMS en una nueva guía.
Escrito por: Eva Salabert

21/04/2020

Déficit de hierro en el embarazo

El déficit de hierro puede afectar significativamente y de forma irreversible al desarrollo del cerebro en los niños menores de dos años, y tener por tanto graves repercusiones en la capacidad de aprendizaje de los pequeños y su rendimiento académico. Del mismo modo, si una mujer presenta un déficit de hierro durante el tercer trimestre del embarazo, esto puede afectar también al desarrollo cognitivo del futuro bebé. Por ello, su detección temprana es crucial en estos dos colectivos.

Precisamente, con el objetivo de ayudar a diagnóstico precozmente la deficiencia de hierro durante el embarazo y en los niños pequeños, la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de publicar una guía con nuevas directrices que indica cómo medir mejor la ferritina de la embarazada. Esta proteína circula en la sangre en pequeñas cantidades e indica las reservas de hierro de una persona; así, cuando sus niveles son bajos alerta de una falta del mineral, y si son elevados indica una sobrecarga del mismo.

En las embarazadas el déficit de hierro puede provocar anemia, bajo peso del bebé al nacer o un parto prematuro, y afectar al desarrollo cognitivo de su hijo

El hierro es un mineral que desempeña importantes funciones en el organismo como el transporte de oxígeno, la síntesis de ADN o el metabolismo muscular, y su déficit es la principal causa de anemia, que constituye la deficiencia nutricional más prevalente a nivel mundial, ya que la presenta el 33% de las mujeres que no están embarazadas, el 40% de las gestantes y el 42% de los niños.

Prevenir la anemia para erradicar todas las formas de desnutrición

El doctor Francesco Branca, director del Departamento de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS, ha explicado que uno de sus objetivos es reducir la incidencia de la anemia para “erradicar todas las formas de desnutrición”, ya que en la actualidad padecen anemia 614 millones de mujeres y 280 millones de niños en el mundo. Y añade que el déficit de hierro es el principal factor de riesgo de la anemia y medir la ferritina –un biomarcador clave del metabolismo del hierro– ayudará a evaluar la eficacia de la lucha contra la anemia.

El 33% de las mujeres que no están embarazadas, el 40% de las gestantes y el 42% de los niños de todo el mundo presentan déficit de hierro

Analizar las concentraciones de ferritina para evaluar los niveles de hierro de la población de acuerdo a las nuevas directrices de la OMS permitirá que los profesionales sanitarios puedan detectar precozmente la deficiencia de hierro, evitando así sus consecuencias más graves –especialmente en los grupos más vulnerables– porque una medición precisa de esta proteína complementa la evaluación clínica y de laboratorio y ayuda a establecer las intervenciones necesarias para prevenir la deficiencia de hierro, tanto a nivel individual como poblacional.

Consecuencias del déficit de hierro

En las etapas de la vida en las que aumentan los requerimientos de hierro por parte del organismo como en periodos de crecimiento y desarrollo durante la primera infancia, la adolescencia o el embarazo, es habitual que se produzca un déficit de hierro, pero también puede aparecer en otros momentos. En las mujeres embarazadas esta deficiencia puede provocar anemia, bajo peso del bebé al nacer o un parto prematuro, entre otros problemas, por lo que es muy importante prevenirla con suplementos.

Los bajos niveles de hierro también pueden tener un impacto negativo en los adultos y causarles problemas de salud como fatiga o una disminución del rendimiento físico o de la productividad laboral, además de afectar a las actividades sociales del individuo.

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