La vacuna contra el herpes zóster ayuda a reducir el riesgo de ictus

Los adultos mayores que se vacunan contra el herpes zóster –también conocido como culebrilla– pueden reducir un 12% el riesgo de sufrir un ictus hemorrágico, y hasta un 18% el de padecer un ictus isquémico, según un estudio.
Escrito por: Eva Salabert

14/02/2020

herpes zóster

El riesgo de que las personas mayores de 50 años sufran un accidente cerebrovascular se puede reducir si se les ha administrado una vacuna contra el herpes zóster, según revela una nueva investigación que se presentará la próxima semana en la American Stroke Association's International Stroke Conference 2020 en Los Ángeles, y cuyos resultados preliminares se han publicado en la revista Stroke.

Los investigadores estudiaron los registros de salud de más de un millón de beneficiarios de Medicare (un seguro médico estadounidense), de 66 años de edad o más y sin antecedentes de derrame cerebral, que habían sido vacunados contra el herpes entre 2008 y 2014, y realizaron un seguimiento a estas personas durante un promedio de alrededor de cuatro años, comparándolos con el mismo número de beneficiarios que no se había vacunado durante dicho periodo.

En los individuos que recibieron ZostavaxTrusted Source –una vacuna viva atenuada– disminuyeron las probabilidades de sufrir ambos tipos de ictus

Comprobaron así que en los individuos que recibieron Zostavax Trusted Source –una vacuna viva atenuada que reduce el riesgo de herpes un 51%– disminuyeron las probabilidades de sufrir ambos tipos de ictus: el isquémico, que se produce a consecuencia de una obstrucción de los vasos sanguíneos, y el hemorrágico que, como su nombre indica, se debe a una hemorragia.

En concreto, observaron que el riesgo de ictus isquémico se reducía un 18%, y el de ictus hemorrágico un 12%. También comprobaron que la vacuna protegía más a los individuos de entre 66 y 79 años, en comparación con los que tenían 80 años o más.

El virus de la varicela es muy común

El herpes zóster, popularmente conocido como culebrilla, es una infección provocada por el virus varicela zóster, que permanece en el organismo en estado latente tras haber pasado la varicela, y que se puede reactivar en situaciones de estrés o cuando se produce una bajada de defensas, afectando sobre todo a los adultos mayores de 60 años.

Se manifiesta con erupciones cutáneas muy dolorosas y puede dejar como secuela una neuralgia posherpética, que deteriora la calidad de vida del paciente y puede llegar a ser muy discapacitante. Pero, además, un estudio publicado en diciembre de 2015 en Mayo Clinic Proceedings también asociaba esta enfermedad con un incremento del riesgo de sufrir un ictus o un infarto de miocardio.

La mayoría de los adultos de más de 40 años son portadores del virus varicela zóster, y se estima que una de cada tres personas que han tenido varicela padecerá un herpes zóster

La mayoría de los adultos mayores de 40 años son portadores del virus varicela zóster, y según afirma Quanhe Yang, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y principal autora del trabajo, una de cada tres personas que han pasado la varicela padecerá un herpes zóster a lo largo de su vida.

Aunque los investigadores han advertido que son necesarios nuevos estudios para confirmar sus hallazgos, también opinan que estos deberían animar a las personas mayores de 50 años a que sigan la recomendación de vacunarse contra el herpes, porque de esta forma no solo disminuyen las probabilidades de desarrollar la infección, sino que también pueden contribuir a reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

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