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Las inyecciones de esteroides en cadera y rodilla pueden ser dañinas

Administrar inyecciones intraarticulares de corticosteroides para tratar el dolor y la inflamación causados por la osteoartritis de cadera y rodilla podría dañar las articulaciones y acelerar su destrucción más de lo que se pensaba.
Escrito por: Eva Salabert

17/10/2019

Inyecciones de esteroides en las rodillas

La osteoartritis de cadera y rodilla es una enfermedad reumática que deteriora las articulaciones, y provoca dolor e inflamación. Es habitual que los especialistas prescriban inyecciones intraarticulares de corticosteroides para aliviar estos síntomas, un procedimiento que se suele emplear en el tratamiento de afecciones como la artritis, la gota o el síndrome del túnel carpiano, y que se consideraba seguro, aunque se advertía a los pacientes sobre posibles efectos adversos, como hemorragia o infección.

Ahora, sin embargo, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (Estados Unidos), y publicado en Radiology, ha descubierto que estas inyecciones de esteroides pueden estar relacionadas con complicaciones que podrían provocar el progreso de la artritis y una destrucción más rápida de las articulaciones, lo que aceleraría la necesidad de reemplazar totalmente la rodilla o la cadera de los afectados colocándoles una prótesis total.

Efectos adversos del tratamiento con inyecciones de corticosteroides

El Dr. Ali Guermazi, profesor de radiología y medicina en la citada universidad, y su equipo realizaron una revisión de la literatura existente sobre las complicaciones surgidas tras el tratamiento con inyecciones de corticosteroides, e identificaron cuatro importantes efectos adversos: una progresión acelerada de la osteoartritis con pérdida del espacio articular, fracturas subcondrales (fracturas por estrés que se producen por debajo del cartílago), complicaciones derivadas de la osteonecrosis (muerte del tejido óseo por falta de suministro sanguíneo), y una rápida destrucción articular, incluyendo pérdida ósea.

Identificaron cuatro importantes efectos adversos: una progresión acelerada de la osteoartritis, fracturas subcondrales, osteonecrosis, y una rápida destrucción articular

Estos investigadores han recomendado que se evalúe cuidadosamente a los pacientes en los que se observe osteoartritis en la exploración con rayos X y hayan sido remitidos para recibir inyecciones para tratar el dolor articular, especialmente si el dolor que experimentan no es proporcional a los resultados de las imágenes, ya que los estudios previos revelan que estos pacientes estarían en riesgo de desarrollar una progresiva y rápida pérdida de espacio articular o una osteoartritis destructiva tras recibir las inyecciones.

Según estos expertos, los médicos también deberían reconsiderar la prescripción de inyecciones cuando el paciente presente cambios relevantes en la percepción del dolor que no se puedan explicar por las imágenes radiológicas, porque esto podría indicar que existen otros problemas no detectados que afectan a la salud articular. Han insistido, además, en que se debería advertir a los pacientes más jóvenes y a aquellos que acaben de ser diagnosticados sobre las potenciales consecuencias negativas de estas inyecciones, antes de administrárselas.

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