Técnicas de imagen mejoran el tratamiento del temblor por párkinson

Nuevas técnicas de imagen por resonancia magnética ayudan a localizar con precisión áreas del cerebro involucradas en el temblor esencial y el del párkinson y permiten tratarlo sin cirugía y con menor riesgo de secuelas.
Escrito por: Eva Salabert

15/06/2020

Técnicas de ultrasonido mejoran el tratamiento del temblor por párkinson

Técnicas de imagen de resonancia magnética desarrolladas recientemente que se utilizan para determinar con mayor precisión la pequeña zona del cerebro asociada a la enfermedad de Parkinson y al temblor esencial pueden ayudar a que se consigan mejores resultados en el tratamiento de ambos trastornos, sin necesidad de emplear la cirugía y con menos riesgo de efectos adversos para el paciente, según indica un nuevo estudio realizado por científicos del UT Southwestern's Peter O'Donnell Jr. Brain Institute (UTSW).

La investigación, que se acaba de publicar en Brain, describe métodos de resonancia magnética diseñados para permitir a los neuroradiologistas analizar un diminuta región (del tamaño de un guisante) localizada en el tálamo cerebral que interviene en el movimiento. Gracias a las imágenes obtenidas los médicos pueden usar la técnica HIFU (High Intensity Focused Ultrasound) para extirpar o quemar los tejidos problemáticos, según ha explicado Bhavya R. Shah, profesor adjunto de radiología y cirugía neurológica en el mencionado centro y primer autor del trabajo.

Para realizar la técnica HIFU, aprobada para el tratamiento del temblor esencial y los temblores del párkinson, no es necesario abrir el cráneo y el paciente permanece despierto

Los efectos adversos que se pueden producir si este procedimiento no se llega a realizar con la precisión necesaria pueden incluir problemas para caminar o para pronunciar las palabras, y aunque algunas de estas secuelas suelen ser temporales, en el 15-20% de los casos pueden permanecer de forma indefinida, advierte el Dr. Shah.

Mejorando el tratamiento del párkinson

El párkinson y el temblor esencial son enfermedades neurológicas que se cree que tienen vínculos genéticos. La primera línea de tratamiento para el temblor involuntario o la agitación que causan estas enfermedades es la medicación. Sin embargo, alrededor del 30% de los pacientes no responden bien a los fármacos, según señala el estudio.

Hace aproximadamente 10 años comenzó a utilizarse un procedimiento guiado por imágenes de resonancia magnética que empleaba las ondas de ultrasonidos de alta intensidad (HIFU) para calentar y eliminar una pequeña sección del tálamo asociada a la aparición de estos trastornos. La técnica HIFU está aprobada actualmente para el tratamiento del temblor esencial y los temblores que forman parte de los síntomas del párkinson. Para llevar a cabo esta intervención ambulatoria no es necesario abrir el cráneo y el paciente permanece despierto mientras se somete a ella, dice el Dr. Shah, que añade que no hay cortes, ni anestesia, ni hay que implantar ningún dispositivo.

Antes los médicos tenían que basarse en mapas del cerebro diseñados a partir de cadáveres para identificar las zonas a tratar

Los beneficios de realizar esta técnica guiada a través de las imágenes de resonancia magnética es que los especialistas tendrían más capacidad de alcanzar las estructuras del cerebro a las que necesitan llegar, y al no afectar a las zonas sanas se reducirían los efectos adversos. Estos procedimientos ya han sido aprobados por la FDA para su uso en pacientes y UTSW tiene la intención de empezar a utilizarlo para tratar a los pacientes el próximo otoño cuando abra su Neuro High Intensity Focused Ultrasound Program.

Con el tratamiento tradicional los médicos tenían que basarse en marcas en mapas del cerebro diseñados a partir de cadáveres para identificar las localizaciones correctas pero, como destaca el Dr. Shah, cada cerebro es diferente y cualquier error por pequeño que fuera podía provocar daños en los tejidos sanos circundantes, o evitar que se alcanzasen porciones de la zona a tratar.

Los resultados del estudio muestran que tres técnicas de imágenes por resonancia magnética son más precisas a la hora de definir cuál es el tejido que debe someterse al tratamiento. La técnica de imagen más ampliamente estudiada, y tal vez la más prometedora según este experto, es la tractografía, que crea imágenes del cerebro precisas que tienen en cuenta los movimientos naturales en el interior de los tejidos. El equipo de científicos liderado por Shah va a participar en un ensayo clínico multicéntrico en el que colaborará la Clínica Mayor de Rochester (Minnesota), para probar este método en pacientes.

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