PUBLICIDAD

Un nuevo implante cerebral podría mejorar el tratamiento del párkinson

Un nuevo dispositivo –llamado WAND– que se ha probado en macacos rhesus, y es capaz tanto de registrar, como de estimular, señales eléctricas en el cerebro, podría mejorar el tratamiento del párkinson o la epilepsia.
Escrito por: Eva Salabert

04/01/2019

Implante cerebral

La neuroestimulación es un procedimiento médico que se ha empleado para tratar problemas de salud como la epilepsia, las secuelas de un ictus, e incluso la depresión, utilizando para ello dispositivos específicos que envían impulsos eléctricos para controlar la actividad del cerebro y del sistema nervioso central.

Hasta ahora, estos dispositivos no tenían la capacidad de registrar y estimular al mismo tiempo la actividad cerebral, pero científicos de la Universidad de California (UC) en Berkeley (EE.UU.) han desarrollado un nuevo neuroestimulador que parece capaz de realizar ambas tareas, y que podría mejorar el tratamiento del párkinson o la epilepsia.

El implante, al que han llamado WAND (wireless artifact-free neuromodulation device, o dispositivo inalámbrico de neuromodulación sin artefactos), puede monitorear la actividad eléctrica en el cerebro y aprender a identificar señales anómalas que indican la presencia de convulsiones o temblores, y modular las señales eléctricas en este órgano para prevenir este tipo de eventos y síntomas, ajustando los parámetros de estimulación para evitar movimientos indeseados.

WAND aprende a identificar señales que indican convulsiones o temblores, y puede ayudar a modular las señales eléctricas en el cerebro para prevenir estos síntomas

WAND se ha probado en modelos animales

Los creadores de WAND realizaron un estudio, cuyos resultados se han publicado en Nature Biomedical Engineering, para comprobar su funcionamiento en un modelo animal, que en este caso fueron macacos rhesus. Mostraron que el dispositivo podía aprender a reconocer señales cerebrales para movimientos específicos de los brazos, y retrasar este movimiento con la estimulación eléctrica adecuada.

Los investigadores enseñaron a los macacos que llevaban el implante a usar un joystick para desplazar un cursor hasta una ubicación concreta, y tras un periodo de entrenamiento el dispositivo consiguió identificar la firmas neuronales que se producían cuando los animales se preparaban para realizar el movimiento, y suministrar entonces la estimulación eléctrica que lo retrasaba.

A diferencia de otros aparatos similares existentes que solo pueden registrar la actividad eléctrica de hasta ocho puntos en el cerebro, WAND es capaz de rastrear la actividad de 128 canales diferentes. Y su principal ventaja, según ha explicado Samantha Santacruz, ex-investigadora asociada postdoctoral de la UC Berkeley, es que realiza simultáneamente grabaciones neuronales mientras administra la estimulación eléctrica, que es algo que no hace ningún otro dispositivo en la actualidad, y que resulta clave para desarrollar terapias adaptadas a las necesidades de estos pacientes.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD