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Bebés y niños

La lactancia materna
Si estás dudando si darle el pecho o no a tu bebé, te ayudamos a decidirte con esta guía sobre la lactancia, en la que encontrarás desde los beneficios para niños y madres a los posibles problemas que puede conllevar.

Cuándo, cómo y cuánto dar el pecho

Es importante que se le ofrezca al niño el pecho lo más pronto posible, incluso en la primera hora tras el parto.

Después de la primera hora, el bebé suele quedarse adormecido, y durante ese tiempo es recomendable que permanezca junto a su madre aunque no muestre interés por mamar, pero que sí se estimule el contacto con la piel entre ambos.

Posiciones para dar el pecho

La mayoría de los problemas con la lactancia materna se deben a una mala posición, a un mal agarre o a una combinación de ambos. Una técnica correcta evita la aparición de grietas en el pezón.

El bebé, para una succión adecuada del pecho, necesita crear una tetina con este, la cual está formada aproximadamente por un tercio de pezón y dos tercios de tejido mamario. La madre y el niño deberán estar cómodos y muy juntos, preferiblemente con todo el cuerpo del niño en contacto con el de la madre. El agarre se facilita colocando al bebé girado hacia la madre, con su cabeza y cuerpo en línea recta, sin tener el cuello torcido, con la cara mirando hacia el pecho y la nariz frente al pezón.

Una vez que el bebé está bien colocado, la madre puede estimular al bebé para que abra la boca rozando sus labios con el pezón y, a continuación, desplazar al bebé suavemente hacia el pecho.

Si el niño está bien agarrado, su labio inferior quedará muy por debajo del pezón y buena parte de la areola dentro de su boca, la cual estará muy abierta.

Duración y frecuencia de las tomas

El tiempo necesario para completar cada toma es diferente para cada bebé y para cada madre. Tanto el número de tomas que el niño realiza al día, como el tiempo que invierte en cada una es muy variable, por tanto, no hay que establecer reglas fijas. Es mejor ofrecer el pecho a demanda.

Además, la composición de la leche no es la misma al principio de la toma que al final. La del principio es más aguada aunque contiene la mayor parte de proteínas y azúcares, mientras que la leche del final es menos abundante pero el contenido en grasas y vitaminas es mayor.

Se recomienda permitir al niño que acabe con un pecho antes de comenzar con el otro, ya que es importante que se vacíen completa y alternativamente cada uno de ellos. Así se evita el acumulo de leche que puede dar complicaciones, además de facilitar que el cuerpo de la madre se adapte a la producción de leche en función de las necesidades de su hijo.

 
Actualizado: 02/04/2012

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