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Embarazo

Embarazo molar o mola hidatiforme
La formación de una masa de quistes a partir de tejido de la placenta hace inviable que el embarazo llegue a término, por lo que debe interrumpirse cuanto antes. Diagnosticarlo a tiempo posibilita un buen pronóstico.

Síntomas y diagnóstico del embarazo molar

Síntomas del embarazo molar

La mola hidatiforme, se sitúa en el útero como si se tratase de un embarazo corriente, pero crece deprisa, por lo que el aumento de volumen del abdomen de la mujer no se corresponde con el de una gestación normal. Las náuseas y los vómitos suelen ser habituales e intensos, y en ocasiones se presenta hemorragia vaginal.

Algunos signos que pueden indicar la presencia de un embarazo molar son: aumento de la frecuencia cardiaca, síntomas de preeclampsia, pérdida de peso sin razón, hinchazón de las extremidades inferiores y expulsión de materia (parecida a granos de uva) procedente de la vagina, entre otros.

Diagnóstico del embarazo molar

En su fase inicial es complicado el diagnóstico porque es similar a un embarazo normal. Un análisis de sangre mostrará unos niveles muy altos de gonadotropina coriónica humana (GCH), conocida como hormona del embarazo, aunque esto es frecuente en el inicio de la gestación, por lo que no es determinante.

El médico puede realizar una exploración pélvica para comprobar si se han producido variaciones inusuales en el tamaño o la forma del útero. En un embarazo molar, además, no se detectan latidos cardiacos ni movimiento fetal, y en la ecografía se observará que la placenta es anormal.

 
Actualizado: 20/04/2012

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