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Mente y emociones
Complejo de Edipo
En ocasiones los más pequeños pueden mostrar comportamientos de excesivo amor hacia la madre e ira contra el padre; puede que esté pasando una etapa de su desarrollo psicosexual denominada Complejo de Edipo.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Soluciones y consejos para el complejo de Edipo

Un padre y su hijo pequeño en el campo

Que el padre comparta actividades y ocio con el pequeño ayuda a 'compensar' el complejo de Edipo.

De forma natural, y como parte de proceso del desarrollo psicosexual del pequeño, sobre los cinco años, el menor abandonará el complejo de Edipo y pasará a la etapa siguiente, donde el padre deja de ser un amenaza para convertirse en un ejemplo, produciéndose en muchos casos un acercamiento a su figura, por un fenómeno de identificación con su padre y con lo que él representa.

Por lo tanto, si los padres empiezan a ver un comportamiento excesivamente amoroso hacia la madre, con mayores y ostentosas atenciones a ella, y de rechazo al padre, evitándolo o poniéndole malas caras, han de estar tranquilos, sabiendo que es parte del proceso natural del desarrollo del pequeño, sin preocuparse por ello, ya que cuando pase el tiempo, este complejo desaparecerá sin dejar mayores consecuencias en él.

Únicamente cuando el menor se muestre demasiado alterado por la situación, de manera que se vuelva insoportable, con rabietas constantes y gritos ante el padre, o que no deje salir a la madre sola a ningún sitio sin él, ni siquiera dejarla que hable con otras personas por celos, o bien si se producen pesadillas reiterativas, es cuando es necesario prestar más atención. En estos casos de complejo de Edipo estas son algunas soluciones y consejos que se pueden llevar a cabo:

  • Evitar manifestaciones de cariño entre la pareja en presencia del pequeño que puedan incrementar sus celos.
  • Procurar dedicar suficiente tiempo al pequeño, para que no se sienta desplazado en su cariño.
  • Permitir que tenga momentos de esparcimiento con el padre, de forma que este se convierta en fuente de diversión y ocio, con el que compensar los sentimientos propios del complejo.
  • Evitar criticar, juzgar o burlarse de las actitudes y comportamientos propiciados por el complejo de Edipo en el pequeño, ya que este lo ve como algo normal, aunque para el adulto pueda parecer raro o absurdo.
  • Evitar competiciones por la atención de la madre, repartiendo esta su tiempo entre ambos, de forma que no se incentiven los sentimientos negativos hacia el padre.

Actualizado: 27 de Julio de 2016

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