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Dieta y nutrición
Nutrición y fibrosis quística
La prevalencia de desnutrición es relativamente alta en los afectados por fibrosis quística. Te contamos cómo combatirla mediante menús energéticos y consejos expertos para modificar tu dieta.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

Cambios en la dieta del paciente con fibrosis quística

Cambios en la dieta del paciente con fibrosis quística

Los alimentos grasos son un recurso para el paciente con fibrosis quística para aumentar la ingesta de energía. 

Las principales modificaciones de la dieta que deben llevar a cabo los pacientes con fibrosis quística van encaminadas a conseguir una ingesta energética adecuada a cada uno de ellos. Por este motivo, principalmente, se sugieren dietas que estén fraccionadas, es decir, donde se coma varias veces al día, pero no demasiado volumen para no llenar rápidamente a la persona.

Además, en muchas ocasiones, los hidratos de carbono sencillos, simples o de rápida absorción como son los azúcares, los dulces y los alimentos derivados de ellos son utilizados como fuente calórica, lo cual puede llegar a superar con creces las cantidades recomendadas para llevar una dieta saludable. Por ello, lo mejor es optar por productos dulces pero elaborados de manera casera, a no ser que se tenga una fibrosis quística con diabetes, en ese caso deberá moderarse el consumo.

Asimismo, los alimentos grasos se utilizan como recurso para aumentar las calorías y se añaden a numerosos platos como ingrediente extra. Por ejemplo, se pueden tomar frutos secos, pescados con gran cantidad de grasa, como el salmón o el atún, además de quesos, natas o salsas, pues los pacientes con esta enfermedad no suelen presentar colesterol alto.

En cuanto a los modos de cocinar para las personas con fibrosis quística, se aconseja utilizar con mayor frecuencia los rebozados, empanados y guisos, porque admiten más grasa, especialmente hechos con aceite de oliva, y resultan más fáciles de enriquecer.

También se recomienda tomar suplementos de vitamina A, D, E y en algunos casos también de vitamina K. Tampoco pueden faltar cantidades importantes en la dieta de minerales como el cinc, el sodio, el hierro y el calcio.

Actualizado: 19 de Diciembre de 2017

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