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Dieta y nutrición
Dieta para la gota
Si padeces ataques de gota con frecuencia te contamos cómo modificar tu dieta, reducir al máximo el aporte de purinas y otras pautas alimentarias que debes tener en cuenta para controlar tu hiperuricemia.
Escrito por Raquel Bernácer, Dietista-nutricionista

Las purinas y los alimentos

Casquería

Una dieta rica en purinas rara vez es la que provoca la hiperuricemia, sin embargo, existen determinadas personas que son propensas y que pueden llegar a desencadenar los conocidos ataques de gota. Los alimentos que son considerados como ricos en purinas son principalmente aquellos que tienen un origen animal.

Las vísceras, seguidas de algunos pescados azules y el marisco son los alimentos que mayor cantidad de purinas aportan a nuestra alimentación, y los enfermos de gota deberían evitarlos al máximo. Les siguen las carnes y el pescado blanco, y algunos vegetales como las legumbres, espárragos, champiñones, coliflor y espinacas. Los alimentos que tienen un bajo contenido en purinas son los cereales y sus derivados, como el pan y la pasta, quesos y postres lácteos, arroz, nueces, verduras (excepto las comentadas anteriormente) y frutas.

La dieta baja en purinas no es que sea muy efectiva a la hora de mejorar un ataque de gota, de ahí que tenga que combinarse con medicación. Además, hay que tener en cuenta que una dieta muy baja en purinas es muy difícil de cumplir, por eso las restricciones severas se aconsejan únicamente durante los ataques agudos, y a medida que se va mejorando, se va diversificando la alimentación. Esto no quiere decir que los pacientes propensos a sufrir ataques de gota puedan consumir los alimentos ricos en purinas libremente.

El Dr. Enrique Calvo, reumatólogo del Hospital Universitario HM Sanchinarro, recomienda para evitar la gota haciendo ejercicio o algún deporte de manera moderada, además de adoptar la dieta mediterránea en la cocina, creando un equilibrio entre alimentos como la carne roja, refrescos y cerveza con otros como verduras, frutas o lácteos, que ayudan a modificar los niveles de ácido úrico y con ello reducen el riesgo de ataques de gota. También hace hincapié en la necesidad de mantener una buena hidratación, ingiriendo entre dos y tres litros de agua al día.

Actualizado: 21 de Noviembre de 2017

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