Hipocondría, miedo a estar enfermo
La preocupación excesiva por la salud y el miedo injustificado a padecer una enfermedad se conoce como hipocondría y tiene un gran impacto en la vida del afectado. Aprende a identificar este trastorno y qué hacer para evitarlo.

Causas de la hipocondría

Actualizado: 7 de enero de 2021

No existe una única causa que pueda explicar la conducta hipocondríaca sino que, al igual que sucede en la mayoría de las alteraciones psicopatológicas, es la interacción de varios factores lo que da lugar a este problema. Existe una hipótesis que sugiere que la hipocondría es heredada, y no es de extrañar encontrarnos a familias de hipocondríacos, pero la investigación no se pone de acuerdo en concluir si esta heredabilidad es biológica o adquirida.

Algunos autores sostienen la presencia de factores genéticos que hacen más propenso al sujeto a padecer hipocondría y que se transmitirían entre generaciones como herencia genética. Sin embargo, un significativo porcentaje de estudios sostiene que dicha herencia es aprendida (modelada). Según esta hipótesis, los padres actuarían como modelos para sus hijos acerca de cómo actuar ante la enfermedad o la posibilidad de padecerla, por lo que los hijos imitarían los comportamientos y verbalizaciones de sus modelos, esto es, sus padres. La teoría del aprendizaje social enunciada por el psicólogo ucraniano-canadiense Albert Bandura, que muestra la importancia de la observación y la imitación, da una importante consistencia a esta hipótesis.

Por otro lado, padecer un elevado rasgo de ansiedad (tendencia a interpretar diferentes situaciones como amenazantes) hace que las personas que sienten incertidumbre ante una sensación o síntoma físico, lo acaben interpretando como algo amenazante, desencadenando una respuesta de ansiedad que retroalimenta el malestar y hace que aparezcan pensamientos negativos acerca de un supuesto problema de salud y las consecuencias del mismo.

Hipocondría: qué factores favorecen su aparición

Una de las explicaciones más relevantes que intentan comprender este trastorno es la hipótesis del sesgo atencional del paciente hipocondríaco, según la cual presenta sesgos o distorsiones atencionales hacia la información relacionada con el peligro físico. Según esta hipótesis, el paciente hipocondríaco atiende selectivamente a las señales de peligro o amenaza cuando tiene un malestar, filtrando datos que indican que su estado de salud es bueno o que no padece la enfermedad temida (por ejemplo, se centran en que les duele, que tienen un bulto…, pero no en que el dolor es mínimo o no interferente, en que no existen datos clínicos de que dicho bulto sea un tumor, etcétera). 

Creado: 5 de enero de 2021

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