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Los niños con autismo son tres veces más vulnerables al bullying

Padecer un trastorno del espectro autista o alguna otra necesidad educativa aumenta hasta tres veces el riesgo de ser víctima de acoso escolar y empeora los síntomas del menor.
Escrito por: Natalia Castejón

16/08/2018

Niña autista tapándose la cara

Photo by Caleb Woods on Unsplash

Los niños que tienen un trastorno del espectro autista (TEA) o necesidades especiales en la escuela son tres veces más proclives a sufrir acoso escolar que el resto de compañeros sin ese problema. Este ha sido el resultado de la primera fase de un estudio llevado a cabo por la Universidad Complutense de Madrid y el Hospital Gregorio Marañón.

Covadonga Martínez, una de las psiquiatras infantiles del hospital ha declarado que en los análisis que han realizado a un gran número de estudiantes de colegios de la Comunidad de Madrid han demostrado que los niños que tienen autismo tienen un incremento de la victimización, lo que supone un factor de riesgo para ser víctima del bullying.

Además, el equipo ha observado que los pequeños que tienen este trastorno mental tienen el doble de riesgo de ser insultados o ser víctimas de un acoso verbal por parte de sus compañeros. Un riesgo que aumenta todavía más si el menor tiene síndrome de Asperger, un autismo muy agravado o problemas para hacer amigos, pues no suelen ser integrados de una manera correcta en las aulas por parte de los otros estudiantes.

Los niños con autismo que eran víctimas del acoso escolar triplicaron sus pensamientos y conductas suicidas

Síntomas del autismo agravados

Según los análisis, este hecho empeora todavía más las situaciones de estos pacientes pediátricos, pues las emociones que genera este acoso reiterado hace que los síntomas del TEA aumenten. Observaron que las víctimas tuvieron un incremento del estrés negativo (distrés) psicológico, más trastornos de ansiedad y más frecuentes, y tres veces más pensamientos y conductas suicidas, algo muy peligroso.

El objetivo de los investigadores es lograr que se incluya el posible bullying en la evaluación rutinaria propia de personas con autismo, para poder así tratar a tiempo estos problemas. Además, en la segunda fase del estudio pretenden conseguir crear un programa de prevención que reduzca el riesgo de acoso escolar en niños que tienen necesidades educativas especiales.

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