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Asocian el cambio climático al aumento de defectos cardíacos congénitos

El aumento de las temperaturas debido al cambio climático puede perjudicar la salud infantil, ya que las embarazadas expuestas al calor extremo tienen más riesgo de que sus bebés sufran defectos cardíacos congénitos.
Escrito por: Eva Salabert

01/02/2019

Problemas cardíacos en un bebé

Un nuevo estudio alerta de que el número de bebés nacidos con algún tipo de cardiopatía congénita se incrementará en los próximos 20 años debido al aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático. La investigación, que se ha publicado en Journal of the Aerican Heart Association, calcula que solo en ocho estados de EE.UU. podrían nacer hasta 7.000 niños más con defectos cardíacos congénitos en los siguientes 11 años.

Para llegar a estas conclusiones los investigadores se basaron en el aumento medio previsto en la exposición al calor de las madres en distintas zonas del país como consecuencia del cambio climático mundial –de acuerdo a los pronósticos sobre temperatura de la NASA y el Instituto Goddard para Estudios Espaciales–, así como en los cálculos del número de bebés que nacerían entre 2025 y 2035.

Las mujeres embarazadas deben evitar exponerse al calor extremo, sobre todo entre las semanas tres y ocho de embarazo

En trabajos anteriores ya se había observado una relación entre la exposición prenatal a elevadas temperaturas y un mayor riesgo de nacer con malformaciones cardíacas, aunque no se ha averiguado cuáles son los mecanismos implicados. Sin embargo, los hallazgos de estudios realizados con animales sugieren que el calor podría provocar muerte celular fetal, o afectar a diversas proteínas que desempeñan un papel clave en el desarrollo del feto.

Alteraciones cardíacas, los defectos congénitos más comunes

Los defectos congénitos del corazón son los defectos de nacimiento más frecuentes en Estados Unidos y, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en ese país afectan a alrededor de 40.000 neonatos al año, mientras que en España se estima que uno de cada cien bebés nace con una cardiopatía congénita.

Existen muchos tipos de cardiopatías congénitas, y en algunos casos el paciente no necesita tratamiento, sino solo un seguimiento, pero los investigadores opinan que el aumento de los casos tendrá como consecuencia una mayor demanda de los recursos asistenciales y los profesionales médicos que cuidan a los niños nacidos con cardiopatías, tanto durante su infancia, como al llegar a la edad adulta.

Shao Lin, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Albany en Nueva York (EE.UU.) y principal autor del trabajo, ha explicado que aunque los resultados son preliminares, los médicos deberían aconsejar a las mujeres embarazadas que eviten en la medida de lo posible exponerse al calor extremo, sobre todo entre las semanas tres y ocho de embarazo, que se considera un período crítico. Un consejo, además, que ya se da a los pacientes con enfermedades cardiovasculares y del aparato respiratorio en los días de mucho calor.

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