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Los e-cigarrillos, más efectivos que otros medios para dejar de fumar

Un estudio prueba por primera vez que los cigarrillos electrónicos son casi el doble de efectivos para ayudar a dejar de fumar que los productos estándar de sustitución de nicotina como parches, chicles, pastillas o inhaladores.
Escrito por: Eva Salabert

01/02/2019

Hombre utilizando un e-cigarrillo para dejar de fumar

Desde que comenzaron a comercializarse, los cigarrillos electrónicos han estado rodeados de una gran polémica porque los expertos no se ponían de acuerdo respecto a si podían ayudar a dejar de fumar o, por el contrario, resultaban nocivos para la salud e incluso podían favorecer que los jóvenes y adolescentes se engancharan al hábito tabáquico a través del vapeo.

Ahora, una nueva investigación, liderada por la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido), y financiada por el Instituto Nacional de Investigación en Salud británico, en la que han participado 886 fumadores de mediana edad, muestra que los e-cigarrillos resultan casi el doble de efectivos para ayudar a los fumadores a dejar el tabaco, que la terapia estándar que combina productos de reemplazo de nicotina (parches, chicles, pastillas, aerosoles o inhaladores).

Los participantes en el ensayo habían acudido a unidades de deshabituación tabáquica del Sistema Nacional de Salud del Reino Unido de diferentes ciudades, y fueron asignados de forma aleatoria a un tratamiento de reemplazo de nicotina elegido por ellos, o a recibir un paquete de inicio de cigarrillo electrónico junto a una o dos botellas de líquido y facilidades para que adquirieran más suministros con los sabores preferidos. Todos disfrutaron de terapias individuales de apoyo conductual cada semana durante un mínimo de un mes, incluyendo un control de monóxido de carbono en el aire espirado.

Mayor abstinencia en los usuarios de cigarrillos electrónicos

Los investigadores observaron que la tasa de abstinencia fue superior entre los usuarios de e-cigarrillos (al cabo de un año el 18% había dejado de fumar, en comparación con el 9,9% de los que habían utilizado otros productos), y que estos tenían más posibilidades de recurrir al producto que se les había asignado a las 52 semanas, que los que fueron tratados con la terapia de reemplazo de nicotina (79,8% frente a 9,1%).

La tasa de abstinencia fue superior entre los usuarios de e-cigarrillos, que también presentaron la mayor disminución de tos y flema en la semana 52

Además, entre los que no consiguieron una abstinencia total la reducción del consumo de tabaco también fue superior entre los usuarios de cigarrillo electrónico, que además presentaron la mayor disminución de tos y flema en la semana 52.

El estudio se ha publicado en The New England Journal of Medicine, pero según un editorial que lo acompaña es necesario ser prudedente a la hora de interpretar los resultados porque, según afirma Belinda Borrelli, la autora del mismo, los cigarrillos electrónicos también tienen riesgos para la salud, y los médicos solo deberían recomendarlos para dejar de fumar cuando otro tratamiento no da resultado, y comenzar con la dosis efectiva más baja, vigilando los posibles efectos adversos y finalizando su uso cuanto antes, ya que aún no se dispone de datos suficientes para establecer pautas con recomendaciones sobre la dosis y la seguridad de estos productos.

Otro estudio vincula los e-cigarrillos con más riesgo de ictus

Además, a pesar de los hallazgos del nuevo ensayo sobre las potenciales ventajas de los e-cigarrillos para facilitar la deshabituación tabáquica, no hay que olvidar que algunos también contienen nicotina, y que lo mejor y lo más saludable es evitar tanto el tabaco tradicional como los dispositivos para vapear y, en general, no exponerse a ningún tipo de drogas ni sustancias tóxicas.

De hecho, otro reciente estudio de la Asociación Americana del Corazón –el más grande realizado hasta ahora para analizar la influencia de los cigarrillos electrónicos en las probabilidades de sufrir un ictus–, en el que han participado 66.795 personas que vapeaban con frecuencia y 343.856 que no habían probado nunca los e-cigarrillos, ha revelado que el uso de estos productos aumenta el riesgo de desarrollar una patología coronaria (un 40% más riesgo), un derrame cerebral (71% más riesgo) o un infarto cardíaco o angina de pecho (59% más riesgo).

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