Las dietas altas en fructosa podrían dañar el sistema inmunitario

Tomar mucha fructosa puede dificultar el funcionamiento del sistema inmune y causar problemas de salud, según un estudio que también vincula el consumo de este tipo de azúcar con patologías como obesidad y diabetes.
Escrito por: Eva Salabert

23/02/2021

La fructosa perjudica el sistema inmune

La fructosa es un edulcorante que se suele emplear para elaborar dulces, bebidas azucaradas o alimentos procesados, y cuyo consumo se ha incrementado significativamente en los países desarrollados en los últimos años. Se trata de un carbohidrato de absorción rápida muy habitual en la dieta diaria y se ha asociado a la aparición de enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la esteatosis hepática no alcohólica o hígado graso, pero no se conocía bien su impacto sobre el sistema inmune.

Ahora, un nuevo estudio ha descubierto que una dieta rica en este tipo de azúcar puede impedir el correcto funcionamiento del sistema inmune porque hace que este se inflame y produzca moléculas más reactivas asociadas a la inflamación. Este tipo de inflamación puede deteriorar células y tejidos y dificultar las funciones de órganos y sistemas del cuerpo, lo que puede conllevar el desarrollo de enfermedades.

Un vínculo entre fructosa, inflamación, obesidad y diabetes

La investigación ha sido dirigida por científicos de la Universidad Swansea y ha contado con la colaboración de la Universidad de Bristol y el Instituto Francis Crick en Londres, y se ha publicado en Nature Communications. Sus resultados también ayudan a comprender el vínculo entre el consumo de fructosa y la diabetes y la obesidad, ya que la inflamación de bajo nivel se suele asociar con la obesidad.

La inflamación puede deteriorar células y tejidos y dificultar las funciones de órganos y sistemas del cuerpo, lo que puede conllevar el desarrollo de enfermedades

El Dr. Nick Jones, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Swansea, ha explicado que investigar el efecto sobre el organismo de “los diferentes componentes de nuestra dieta puede ayudarnos a comprender qué podría contribuir a la inflamación y la enfermedad, y qué podría aprovecharse mejor para mejorar la salud y el bienestar”.

La Dra. Emma Vincent, del departamento de Ciencias de la Salud de la Población de la Escuela de Medicina de Bristol, por su parte, ha afirmado que su estudio “es emocionante porque nos lleva un paso más allá hacia la comprensión de por qué algunas dietas pueden provocar problemas de salud".

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