El deporte de orientación ayudaría a prevenir el deterioro cognitivo

El deporte de orientación, que pone a prueba la resistencia física, la capacidad de orientación y la memoria durante una carrera en terreno desconocido, puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo asociado a la demencia.
Escrito por: Eva Salabert

23/01/2023

Una corredora consultando un mapa durante un rally de orientación

La orientación es una actividad deportiva en la que es necesario recorrer en el menor tiempo posible un terreno variado y desconocido con la ayuda de un plano y una brújula. Finalizar la prueba con éxito no solo depende de la preparación física de los participantes –como la resistencia, la fuerza o la flexibilidad–, sino que también influyen en el éxito la capacidad para elegir la ruta, mantenerse en ella sin desorientarse y concentrarse en la carrera. Practicar este deporte basado en el atletismo, la capacidad de orientación y la memoria podría ayudar a prevenir el deterioro cognitivo asociado a la demencia, según revela un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad McMaster.

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El cerebro humano evolucionó hace miles de años creando nuevas vías neuronales para adaptarse al entorno hostil y estos científicos pensaron que los requerimientos físicos y cognitivos de la orientación podrían estimular áreas del cerebro que nuestros ancestros utilizaban para cazar y recolectar. Actualmente esas funciones cerebrales han dejado de ser necesarias para sobrevivir porque los alimentos están disponibles en el supermercado y podemos recurrir a las aplicaciones de GPS para desplazarnos sin perdernos.

"La vida moderna puede carecer de los desafíos físicos y cognitivos específicos que el cerebro necesita para prosperar", afirma Jennifer Heisz, directora de investigación de Canadá en salud cerebral y envejecimiento en la Universidad McMaster, que ha supervisado esta investigación. "En ausencia de navegación activa, corremos el riesgo de perder esa arquitectura neuronal". Heisz señala en concreto a la enfermedad de Alzheimer, en la que uno de los primeros síntomas que manifiesta la mitad de los afectados, incluso en las etapas tempranas de la enfermedad, es perder la capacidad de orientarse.

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Entrenar al cerebro con un deporte para todas las edades

Para realizar el estudio los investigadores encuestaron a adultos sanos, con edades comprendidas entre los 18 y los 87 años, que tenían distintos niveles de experiencia en orientación (ninguna, intermedia, avanzada y élite), y encontraron que laspersonas que participan en orientación informaron una mejor navegación espacial y memoria, lo que sugiere que agregar elementos de orientación en los entrenamientos regulares podría ser beneficioso a lo largo de la vida.

"La orientación es en gran medida un deporte para toda la vida. A menudo se pueden ver participantes de edades comprendidas entre los 6 y los 86 años participando en la orientación"

El objetivo de la orientación es desplazarse corriendo lo más rápido posible por un terreno desconocido en el que hay que encontrar una serie de puntos de control, empleando solo un mapa y una brújula para conseguirlo. Los atletas más habilidosos deben cambiar eficientemente entre varias tareas mentales y tomar decisiones rápidas mientras se mueven por el terreno a un ritmo acelerado.

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Se trata de un deporte único porque requiere una navegación activa mientras se realizan transiciones rápidas entre las partes del cerebro que procesan la información espacial de diferentes maneras. Por ejemplo, interpretar un mapa depende de una perspectiva en tercera persona relativa al entorno. Los orientadores deben traducir rápidamente esa información en relación con sus propias posiciones en el entorno, en tiempo real, mientras realizan la actividad.

Los sistemas GPS han creado esta habilidad a partir de la vida moderna, señalan los investigadores, lo que puede afectar no solo nuestra capacidad para desplazarnos, sino también nuestro procesamiento espacial y nuestra memoria en general porque estas funciones cognitivas se basan en estructuras neuronales superpuestas. Estos científicos proponen dos cosas para utilizar más nuestra capacidad de orientación en la vida cotidiana: apagar el GPS y recurrir a un mapa para encontrar el camino cuando viajamos y escoger rutas alternativas cuando conducimos, caminamos o montamos en bicicleta, porque eso supone nuevos retos que ayudan a retrasar el envejecimiento del cerebro.

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"Cuando se trata de entrenamiento cerebral, las demandas físicas y cognitivas de la orientación tienen el potencial de brindarle más por su dinero en comparación con el ejercicio únicamente", ha declarado la autora principal Emma Waddington, estudiante de posgrado en el Departamento de Kinesiología, entrenadora y miembro del equipo nacional de orientación, que diseñó el estudio, cuyos resultados se han publicado en la revista PLoS ONE.

"La orientación es en gran medida un deporte para toda la vida. A menudo se pueden ver participantes de edades comprendidas entre los 6 y los 86 años participando en la orientación", dice Waddington. "Mi participación a largo plazo en este deporte me ha permitido comprender el proceso detrás del aprendizaje de las habilidades de navegación y me ha inspirado para investigar la singularidad de la orientación y la importancia científica que este deporte puede tener en la población que envejece", dice Waddington.

Actualizado: 25 de enero de 2023

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