Identifican 290 genes que determinan cuándo aparecerá la menopausia

Identifican 290 mutaciones genéticas que influyen en la aparición temprana o tardía de la menopausia y que pueden ayudar a saber cuándo se agotarán los óvulos de una mujer o a retrasar el envejecimiento reproductivo.
Escrito por: Eva Salabert

06/08/2021

Identifican la genética de la menopausia

La edad a la que las mujeres llegan a la menopausia de forma natural se sitúa en torno a los 50-52 años y se ha mantenido relativamente constante desde hace alrededor de medio siglo a pesar de que la esperanza de vida, y especialmente la del sexo femenino, ha pasado de los 45 a los 85 años en los últimos 150 años.

Al nacer, las mujeres ya tienen todos los óvulos potencialmente fecundables, y los van perdiendo a lo largo de su vida, un proceso que se denomina envejecimiento reproductivo, por ello, aunque la fertilidad natural disminuye progresivamente antes de llegar a la menopausia –y finaliza unos 10 años antes–, esta se produce cuando han desaparecido la mayoría de los óvulos.

“Hemos observado unas 300 variantes génicas que inciden en cuándo aparece la menopausia, ya sea más tarde o más pronto de lo que se considera normal”

La regulación o la prolongación de la vida reproductiva, sin embargo, depende de un conjunto de genes, según ha encontrado un nuevo estudio realizado por un equipo internacional formado por 300 científicos de más de 180 instituciones de todo el mundo, codirigidos por investigadores de la Universidad de Exeter, la Universidad de Cambridge, la Universidad de Copenhague y la Universidad Autónoma de Barcelona.

En esta investigación, que se ha publicado en Nature, se ha analizado el genoma de más de medio millón de mujeres procedente de varias bases de datos para buscar variaciones en el ADN que tuvieran relación con la aparición precoz o tardía de la menopausia y ha encontrado al menos 290 variantes genéticas en las mujeres que alcanzaban el fin de la vida reproductiva antes o después de la edad media. Hasta ahora solo se conocían 56 modificaciones genéticas que afectaban a la fertilidad natural.

Genes clave para prolongar la vida reproductiva

Ignasi Roig, profesor del Departamento Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), y uno de los coautores del trabajo, ha afirmado que se han identificado genes que prolongan, y más concretamente regulan, la función ovárica en función de cuándo aparece la menopausia. “Hemos observado unas 300 variantes génicas que inciden en cuándo aparece la menopausia, ya sea más tarde o más pronto de lo que se considera normal: una media poblacional que se sitúa en torno a los 50 años”.

Eliminar el gen CHEK2 y sobreexpresar el CHEK1 provocó un aumento de alrededor del 25% de la duración de la vida reproductiva en los ratones

Los investigadores descubrieron que muchos de los genes involucrados se relacionan con procesos de reparación del ADN, y que muchos de estos genes están activos desde antes del nacimiento, cuando se crea la reserva de óvulos en humanos, pero también a lo largo de la vida adulta. Un ejemplo clave son los genes de dos vías de control del ciclo celular –CHEK1 y CHEK2– que intervienen en la regulación de gran variedad de procesos de reparación del ADN. Eliminar el gen CHEK2 para que deje de funcionar y sobreexpresar el CHEK1 para incrementar su actividad, provocó un aumento de alrededor del 25% de la duración de la vida reproductiva en los ratones.

Aunque la fisiología reproductiva de estos animales es diferente a la de los seres humanos en diversos aspectos, entre ellos que los ratones no tienen menopausia, los investigadores también examinaron la aparición de la menopausia en mujeres que de forma natural no tienen activo el gen CHEK2 y observaron que llegaban a la menopausia, en promedio, 3,5 años más tarde que aquellas con un gen normalmente activo.

Mujeres en riesgo de presentar menopausia temprana

Según explica este investigador, conocer las variantes génicas ha permitido diseñar un ‘predictor genético’ que posibilita identificar a las mujeres que están en riesgo de presentar una menopausia temprana. “Este hecho –añade– se puede conocer desde el día que nacen porque depende del genoma, no de las variantes ambientales. De esta forma, una mujer sabría que podría tener una menopausia temprana y, por tanto, si quisiera ser madre, planificar un embarazo de manera adecuada”.

Conocer las variantes génicas ha permitido diseñar un ‘predictor genético’ que posibilita identificar a las mujeres que están en riesgo de presentar una menopausia temprana

Actualmente muchas mujeres retrasan la maternidad, y si sufren insuficiencia ovárica precoz (IOP) o agotamiento de la reserva ovárica a una edad temprana podrían no ver cumplido su deseo de ser madres, pero tendrían la posibilidad “de congelar óvulos o embriones para poderlos implantar posteriormente”. Por lo tanto, según los hallazgos del estudio, la reserva ovárica puede ayudar a escoger las futuras estrategias terapéuticas para el tratamiento de la infertilidad y la fertilidad, ya que los genes identificados influyen en la edad de la menopausia natural y pueden ayudar a predecir qué mujeres tienen más riesgo de tener la menopausia a una edad temprana.

“Estos conocimientos nos proporcionarán información sobre cómo ayudar a evitar algunos problemas de salud relacionados con la menopausia”

La doctora Katherine Ruth, de la Universidad de Exeter y una de las autoras, ha declarado: “Esperamos que nuestro trabajo ayude a proporcionar nuevas posibilidades para ayudar a las mujeres a planificar el futuro. Al encontrar muchas más de las causas genéticas de la variabilidad en la aparición de la menopausia, hemos demostrado que podemos empezar a predecir qué mujeres podrían tener una menopausia precoz y, por lo tanto, luchar para quedar embarazadas de forma natural. Y como nacemos con estas variaciones genéticas, podríamos ofrecer este consejo a las mujeres jóvenes”.

Los autores del trabajo analizaron también el impacto que tiene sobre la salud llegar a la menopausia de forma temprana o tardía y comprobaron que en el primer caso se incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y de tener una peor salud ósea y más probabilidades de sufrir fracturas. Sin embargo la menopausia temprana reduce el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el de mama y ovario.

John Perry, jefe del equipo de la Unidad de Epidemiología del Medical Research Council (MRC) de la Universidad de Cambridge, ha señalado: “Esta investigación es increíblemente excitante. A pesar de que todavía queda mucho por recorrer, gracias a la investigación combinando el análisis genético en humanos, los estudios en ratones, y el análisis de cuándo se activan estos genes en los óvulos humanos, ahora sabemos mucho más sobre los mecanismos que regulan el envejecimiento reproductivo en las mujeres. Estos conocimientos nos proporcionarán información sobre cómo ayudar a evitar algunos problemas de salud relacionados con la menopausia”.

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