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Comer en exceso en Navidad perjudica la salud de los mayores

Los excesos alimentarios en Navidades pueden poner en peligro la salud de los mayores de 65 años, en especial aquellos que sufren hipertensión, diabetes o enfermedades en las que la dieta influya en el curso de los síntomas.
Una familia brindando por la Navidad

Las celebraciones navideñas pueden afectar negativamente a la salud si no se cuida la alimentación, especialmente en el caso de los mayores.

22 de Diciembre de 2010

Las festividades navideñas pueden afectar negativamente a nuestra salud si no cuidamos la alimentación durante las celebraciones, y esto es particularmente necesario para aquellas personas que sufren enfermedades como hipertensión o diabetes, o cualquier otro trastorno en el que el tipo de dieta influya en el curso de la enfermedad.

Este tipo de patologías son muy frecuentes entre las personas de más de 65 años de edad. En este sector de población, más de la mitad padecen hipertensión (52%), casi un tercio sufre hipercolesterolemia, el 15% presenta osteoporosis y un 12% están afectados por estreñimiento o hemorroides. Por esta razón, desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) advierten que los más mayores deben tomar precauciones para evitar que se agraven cualquiera de estos problemas.

Recomendaciones de la SEGG para la correcta alimentación de las personas mayores

  • La dieta debe ser variada y resultar apetecible.
  • Es mejor comer varias veces a lo largo del día en poca cantidad para digerir mejor los alimentos. Lo mejor es tomar cinco comidas en horarios lo más regulares posible: el desayuno, un almuerzo a media mañana, la comida, la merienda y la cena.
  • Los alimentos deben prepararse de modo que sean fáciles de masticar porque las personas mayores suelen carecer de alguna pieza dental o llevar prótesis.
  • Cuidar la hidratación y beber aunque no haya sensación de sed, porque cuando aparece es un signo de deshidratación. Hay que beber un mínimo de dos litros de líquido al día, aunque además de agua se pueden tomar zumos naturales, infusiones, leche, caldos…
  • Reducir al máximo la ingesta de sal y tomar azúcar con moderación, siempre que no sufra alguna patología que contraindique su consumo.
  • Durante las celebraciones, recordar que no se deben consumir más de una o dos copas de vino, y que los menús deben adaptarse a sus necesidades personales.
  • Comer acompañado cuando sea posible.

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