Aborto de repetición
El aborto de repetición es la pérdida espontánea de dos o más embarazos antes de la semana 20 de gestación. Conoce cómo identificar sus causas y qué tratamientos permiten prevenirlas para lograr el nacimiento de un bebé.

Tratamiento del aborto de repetición y cómo prevenirlos

Actualizado: 14 de abril de 2021

Los abortos espontáneos son un problema que afecta a muchas parejas en la búsqueda de descendencia. El tratamiento de los abortos de repetición “va a depender mucho del diagnóstico”, comenta el doctor Rafael Bernabeu, director médico del Instituto Bernabeu. Y es que si se conocen las causas que han provocado la pérdida del embarazo, se puede actuar para prevenir su reaparición y acabar logrando la gestación y nacimiento del ansiado bebé:

  • Si la causa de los abortos de repetición se encuentra en un mal funcionamiento de la tiroides, o en una diabetes mellitus que hasta ahora no se había diagnosticado, se prescribe un tratamiento farmacológico para controlar estos trastornos.
  • Si el origen es una anatomía uterina anómala, como el útero septo o tabicado, “se opera y se reconstruye una arquitectura uterina correcta”, afirma el doctor Bernabeu. También, si el problema se encuentra en miomas o pólipos, se pueden extirpar.
  • Cuando las pérdidas fetales se deben a factores genéticos, del padre o de la madre, o de ambos, hoy en día el médico ofrece lo que se conoce como consejo genético, y en algunos casos se puede recurrir a técnicas de reproducción asistida. La fecundación in vitro (FIV) permite “realizar una biopsia de las células embrionarias antes de la transferencia al útero materno. Así se confirma que el óvulo fecundado tiene una dotación de cromosomas normales. Esta tecnología nos permite hoy diagnosticar y tratar las malformaciones cromosómicas que dan lugar a aborto”, señala el doctor Bernabeu.
  • Para los abortos de repetición provocados por problemas maternos en la coagulación se suele prescribir ácido acetilsalicílico o heparina, y para tratar la hiperhomocisteinemia se recomiendan complementos de ácido fólico y vitaminas.

Qué pasa después del aborto de repetición

En muchas ocasiones, cuando una mujer tiene un aborto espontáneo en las primeras semanas de la gestación, no necesita ningún tratamiento porque el sangrado conlleva la expulsión del embrión. Pero a menudo el ginecólogo recomienda realizar un legrado, sobre todo si en la ecografía detecta tejido embrionario. Es una intervención que consiste en el raspado de las paredes del útero para extraer cualquier resto asociado al malogrado embarazo, para evitar una infección uterina.

Cuando el aborto es muy temprano, de siete semanas a contar desde la fecha de la última regla, “a veces se receta un medicamento que favorece la expulsión”, señala el doctor Rafael Bernabeu. No obstante, añade, “si tenemos que analizar el material embrionario, se hace un legrado para que no se contamine con células maternas”.

La parte psicológica: un duelo que no se resuelve

La parte psicológica: un duelo que no se resuelve

El aborto espontáneo siempre supone un fuerte choque emocional para la mujer, “porque una vez que la mujer sabe que está embarazada suelen crearse una fantasía y un vínculo, sobre todo si ya ha visto al embrión en una ecografía”, señala la psicóloga Isabel Rodríguez Burgos. Con la pérdida de ese bebé, la magia desaparece.

Pero cuando esta circunstancia se repite una y otra vez, genera un tremendo abatimiento que puede terminar en una depresión. “Es un duelo perinatal que no se resuelve”, nos comenta la psicóloga. “La mujer tiene un aborto y, sin que se haya superado ese duelo, se queda de nuevo embarazada y vuelve a perder el feto, de forma que se van acumulando, sin que se concluyan de forma individual”, añade.

Por otra parte, para esta psicóloga el aborto espontáneo es un tema tabú, “del que no se habla”. Cuando muere una persona, el entorno entiende que los hijos, la pareja, los padres… pasen por las diferentes fases de tristeza. Pero cuando se produce un aborto, “ese niño no existe y es frecuente que le digan "no te preocupes, ya tendrás otros embarazos”.

Por eso, en estos casos se recomienda acudir a un psicólogo, mejor si es especialista en la materia, para que con la ayuda de la terapia la mujer “pueda afrontar esa pérdida”. “Si no sabe, o no le enseñan a gestionar ese duelo, puede terminar en una depresión o en un trastorno de estrés postraumático”, concluye la psicóloga.

Creado: 10 de diciembre de 2018

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