Aconsejan mantener al bebé piel con piel aunque la madre tenga COVID-19

Un estudio que ha analizado los efectos que provoca en los bebés estar aislados de sus madres si estas tienen COVID-19, ha revelado que la separación podría causarles problemas y que es mejor mantener el contacto piel con piel.
Escrito por: Natalia Castejón

10/08/2020

Madre con su bebé piel con piel

Los bebés de las mujeres con COVID-19 son separados de sus madres para evitar que puedan contagiarse de la enfermedad, pero una revisión de estudios anteriores, realizada por investigadores de la Universidad Western Sydney (Australia), la Universidad de Connecticut y la Universidad de Johns Hopkins (EE.UU.) ha descubierto que existe un mayor riesgo de implicaciones psicológicas y de salud de los neonatos debido a la separación materna, que por el riesgo de infectarse por SARS-CoV-2.

La investigación, que se ha publicado en Journal of Human Lactation, afirma que los indicios indican que es extraño que los bebés contraigan el virus y que si están infectados suelen tener síntomas leves de la enfermedad, recuperándose por completo en unos días. Sin embargo, sí que encontraron problemas físicos y psicológicos derivados de la ausencia de piel con piel con la madre, una práctica que se evita en algunos países en los casos de madres COVID-19 positivas.

La OMS recomienda la lactancia incluso si la madre tiene COVID-19

No obstante, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan todo lo contrario, que ante la sospecha o confirmación de que una embarazada está infectada con SARS-CoV-2 se siga manteniendo la costumbre de colocar al bebé sobre la madre, piel con piel, así como que se inicie la lactancia materna sin problema.

“La fisiología de las madres y los bebés está entrelazada. Si se interrumpe este importante proceso, las implicaciones tanto para la madre como para el bebé pueden ser graves"

Esto es así porque la propia OMS sopesó los riesgos y los beneficios de ambas prácticas y encontró que la infección por COVID-19 es poco probable en los bebés. Aun así, advierte que la madre debe llevar una perfecta higiene, usando mascarilla, limpiando las superficies con las que ha estado en contacto y lavándose las manos con regularidad y siempre antes de tocar al bebé.

Colocar al bebé sobre la piel de la madre en las horas, días y meses posteriores al parto tiene grandes beneficios, pues ayuda a crear un vínculo maternal, a desarrollar la inmunidad del neonato y a comenzar la lactancia materna.

“La fisiología de las madres y los bebés está entrelazada. Si se interrumpe este importante proceso, las implicaciones tanto para la madre, como para el bebé, pueden ser graves", explica Karleen Gribble principal autora del estudio. Además, añade que de ser necesario los hospitales deben brindar apoyo psicológico después del reencuentro.

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