Pilates y yoga durante el embarazo
Practicar yoga o Pilates durante la gestación te ayudará a estar en forma y a aliviar ciertas molestias típicas del embarazo. Además, sobre todo el yoga, será un gran aliado para encontrarte mejor mental y emocionalmente.

Pilates prenatal en el embarazo

Actualizado: 25 de enero de 2023

Con casi 100 años de recorrido, el método Pilates se ha convertido en uno de los sistemas de entrenamiento físico más exitosos. Basándose en el control del movimiento, propone ejercicios suaves y fluidos que mejoran la condición física, trabajando la tonificación de todos los grupos musculares. Además, es una fuente de bienestar mental.

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Practicar este tipo de ejercicios relativamente suaves durante el embarazo es muy recomendable. Es el denominado Pilates prenatal, que se adapta a cada fase de la gestación y “se centra en la estabilización de la zona abdominal, lumbar y pélvica, tan importantes durante esta etapa. A través de los ejercicios conseguimos una mayor flexibilización de las articulaciones, manteniendo la forma física y disminuyendo los síntomas de rigidez articular tan comunes a lo largo de la gestación”, señala Paula García Angüís, especialista en el método Pilates prenatal y posnatal.

Pilates para embarazadas

Además, la respiración y la relajación son componentes que se trabajan constantemente en cada ejercicio, y luego serán esenciales de cara a afrontar el parto. “Gracias al método Pilates tendremos un embarazo de lo más saludable y llegaremos al día del alumbramiento con una buena forma física y un buen entrenamiento respiratorio”, apunta la responsable de fisioterapia de la clínica alicantina Maternum.

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Por todo ello, es bueno que las futuras mamás se animen a hacer estos ejercicios. Pero, ¿cuándo es recomendable comenzar con el Pilates si estamos encintas? Según la experta: “aconsejamos que se empiece una vez iniciado el segundo trimestre, ya que es cuando los cambios fisiológicos y posturales (aumento de peso, dolores de espalda, retención de líquidos…) comienzan a hacerse más evidentes. Se puede empezar en el primer trimestre, siempre y cuando sea una gestación sin riesgos de ningún tipo”.

Paula García Angüís explica cómo se trabaja con el método Pilates en cada etapa del embarazo:

  • Primer trimestre

    Primer trimestre

    Nos basamos en la enseñanza de la respiración, la coordinación de movimientos y la flexibilización de las articulaciones, centrándonos sobre todo en columna y pelvis.

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  • Mujer embarazada

    Segundo trimestre

    La respiración y la relajación ya han quedado instauradas, con lo que nos dedicamos a tonificar todos los grupos musculares, teniendo más en cuenta los cambios fisiológicos y ergonómicos que ya se están produciendo, es decir, que nos centraremos en trabajar la estabilidad pélvica (la tonificación de la musculatura del suelo pélvico) y, del mismo modo, en piernas, brazos y espalda.

  • Mujer embarazada en el tercer trimestre

    Último trimestre

    Ahora toman protagonismo todas aquellas estructuras, grupos musculares y articulaciones, que van a estar directamente relacionadas con el parto: pelvis, musculatura pélvica, espalda, caderas y piernas.

Mujer embarazada practicando el método Pilates
Entre otros beneficios, el Pilates prenatal estimula la circulación sanguínea y mejora la higiene postural de la embarazada.

Beneficios del Pilates en el embarazo

El método Pilates proporciona diversos beneficios a la embarazada, que está inmersa en plena revolución hormonal, lo que le afecta a nivel corporal (a lo que también se suma la ganancia de peso), y además en el ámbito mental/emocional (los cambios de humor son muy frecuentes). Al trabajar a nivel global, despertando una conciencia corporal, con estos ejercicios se consiguen muy buenos resultados en ambos sentidos. Esto es todo lo que puede aportarte practicarlo en estos nueves meses de tu vida:

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  • Estimulación de la circulación sanguínea y el retorno venoso.
  • Fortalecimiento de la pared abdominal.
  • Menor tensión muscular, gracias a los estiramientos y la relajación. Paula García Angüís, especialista en el método Pilates prenatal y posnatal, y responsable de fisioterapia de la clínica alicantina Maternum, especifica que se produce una “flexibilización de todas las articulaciones implicadas en el embarazo y el parto (sobre todo la zona pélvica y la columna lumbar)”.
  • Corrección de la higiene postural.
  • Mejora del equilibrio “ya que el centro de gravedad de la embarazada se va desplazando a medida que el abdomen va aumentando de volumen”, indica Paula García Angüís.
  • Fortalecimiento de la musculatura de brazos y piernas. “Los cambios hormonales hacen que las estructuras estén más blandas y, por tanto, más susceptibles a molestias o lesiones, por lo que es muy importante tonificar todos los grupos musculares”, recomienda la experta.

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  • Favorece el sueño y de la concentración.
  • Tonificación de la musculatura del suelo pélvico, tan implicada durante el parto. La especialista de la clínica Maternum señala que “durante el embarazo esta musculatura tiene que soportar el peso visceral (útero, vejiga y recto) además del peso del bebé, que influye directamente en el descenso de estas vísceras, con lo que es muy importante mantenerla bien tonificada para disminuir los posibles daños que se puedan producir después de dar a luz”. Consecuentemente, ayuda a prevenir la incontinencia urinaria.
  • Perfeccionamiento del mecanismo respiratorio (respiración profunda) y de la oxigenación del bebé.

Creado: 21 de noviembre de 2016

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