Gases en el embarazo, causas y soluciones
Los gases son una molestia muy frecuente durante el embarazo. Te explicamos sus causas y cómo diferenciarlos de las contracciones uterinas, y te damos consejos para prevenir su aparición o eliminarlos mejor.

Gases en el embarazo, causas y diferencias con las contracciones

Actualizado: 30 de diciembre de 2020

El embarazo es un momento lleno de emociones, pero ¡ups! también de algunas molestias y situaciones comprometidas. Como cuando no hay forma de reprimir los gases que a menudo se acumulan en el estómago o en el intestino. Te contamos por qué ocurre y qué hacer para prevenir los gases durante la gestación y cómo solucionar este problema.

Los gases constituyen una de las molestias más frecuentes que sufren las embarazadas. Se forman en el aparato digestivo y causan presión o incluso dolor. Y, por qué no decirlo, cierto sonrojo por su súbita y comprometedora manera de salir: como un eructo por la boca, o como ventosidades si se encuentran en los intestinos.

Causas de los gases en la embarazada

El embarazo puede acarrear un aumento de la aerofagia. “Los motivos son distintos según el momento del embarazo. Al principio, se producen por el aumento hormonal, y más tarde por la compresión sobre el aparato digestivo”, afirma la doctora Mercedes Herrero, ginecóloga de Gine4 en HM Hospitales. Aunque también puedes aparecer por problemas con la deglución o la digestión:

  • Causas de los gases en la embarazada: aumento de la progesterona

    El aumento de la progesterona

    En el embarazo las hormonas se encuentran a niveles diferentes y por ejemplo la progesterona, que se haya más elevada, provoca que el sistema digestivo funcione al ralentí. Por la acción de esta hormona, la motilidad gastrointestinal está disminuida, lo que aumenta el tiempo de vaciado del estómago y del intestino.

  • Causas de los gases en la embarazada: crecimiento del útero

    El crecimiento del útero

    A medida que el bebé crece en el interior del útero y este se va haciendo hueco en el abdomen materno, se comprimen los órganos que allí se encuentran, como el estómago o los intestinos. De hecho, estos se desplazan hacia arriba y a los lados. Este trasiego de vísceras conlleva que la digestión se entorpezca aún más. “Cuanto más tiempo permanece el contenido en el tubo digestivo, más gases se producen”, explica la doctora Mercedes Herrero.

  • Causas de los gases en la embarazada: tragar o deglutir gases

    Por tragar o deglutir gases

    “los gases gástricos se producen por mala masticación y deglución. Si no se mastican bien los alimentos se traga mucho aire que queda acumulado en el estómago, produciendo sensación de plenitud, ardores y molestias”. Son los gases que acumulados en el estómago luchan por salir en forma de eructo.

  • Causas de los gases en la embarazada: la digestión

    Por la digestión

    “los gases que se forman en el intestino grueso se crean durante la digestión de los alimentos por las bacterias intestinales”, comenta la doctora Mercedes Herrero. Cuando el contenido del estómago y del intestino delgado llegan al intestino se ponen en marcha unas bacterias que se encargan de descomponer algunos componentes, como los oligosacáridos presentes por ejemplo en las legumbres. Ese proceso de descomposición causa las embarazosas flatulencias.

Cómo diferenciar los gases de las contracciones uterinas

La aerofagia o acumular gases no es una patología grave y no afecta al desarrollo del bebé, pero sí es molesta y a veces muy dolorosa para la embarazada. Tanto, que puede alarmar a la futura madre, que llega a pensar que en realidad se trata de algo más peligroso. Por lo general, es un trastorno pasajero, pero “si se asocian a otros signos como fiebre, malestar, postración, cansancio, dolor de cabeza, o si son muy duraderos, hay que consultar para descartar otras enfermedades abdominales”, advierte la doctora Herrero.

Gases en la embarazada: cómo diferenciarlos de las contracciones

Además, en el embarazo las punzadas y el dolor que provocan dentro del sistema digestivo pueden confundirse con las contracciones del útero…, y al revés, pensar que estas son gases. “Lo más complicado es diferenciar esos característicos retortijones que causan los gases de las contracciones uterinas que pueden anunciar el parto”, afirma la doctora Herrero.

Para distinguirlos, la doctora Herrero nos da las siguientes claves:

  1. El dolor de las contracciones se localiza en el centro del abdomen “sobre el útero, y la pared de este se pone dura para relajarse después”. Es un dolor que va y viene, y no perdura más de unos pocos minutos.
  2. Los dolores de tipo intestinal provocados por la aerofagia son mas laterales y se sitúan en la zona superior del abdomen, donde a partir del quinto o sexto mes de embarazo se ubican lo intestinos. “Suele doler en distintas partes del abdomen, y ceden al cambiar de postura”, añade.

Creado: 23 de diciembre de 2020

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD