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Gingivoestomatitis crónica felina
La gingivoestomatitis felina se caracteriza por la inflamación o ulceración de las encías o la mucosa oral, y puede volverse crónica. Te explicamos cómo identificar si tu gato sufre esta enfermedad y qué cuidados necesita.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Síntomas de la gingivitis crónica felina: cómo detectarla

Actualizado: 15 de noviembre de 2019

Si llevas un tiempo notando que tu gato tiene molestias en la boca y ha perdido el apetito e incluso el peso, es posible que sospeches que algo puede ocurrirle. Pues bien, debes saber que los gatos con gingivoestomatitis crónica felina (GECF) manifiestan síntomas relacionados con la inflamación y el dolor en la boca que te pueden ayudar a identificar y detectar si tu animal de compañía la sufre, como por ejemplo:

  • Enrojecimiento o ulceración de las encías y la boca.
  • Disminución del apetito.
  • Adelgazamiento.
  • Movimientos repetitivos con la boca o la lengua.
  • Rascado de la cara.
  • Salivación excesiva.
  • Mal aliento.
  • Sangrado oral.
  • Dificultad en la masticación o la deglución.

Seguimiento del gato en casa: cómo saber si está empeorando

Algunos felinos son capaces de ocultar instintivamente su malestar, especialmente si el cuadro clínico es leve, pero podemos sospechar que nuestra mascota se encuentra afectada por gingivitis o estomatitis crónica si disminuye su apetito o cambia de comportamiento, escondiéndose más de lo normal o rechazando el contacto.

Si nuestro gato nos lo permite, podemos comprobar si manifiesta dolor al palpar la mandíbula o si presenta enrojecimiento de las encías. Para facilitar la detección de cambios indicativos de empeoramiento de la GECF existen tablas y cuestionarios para evaluar semanalmente la aparición de síntomas, apetito y grado de confort del felino, entregándolo a nuestro veterinario en cada revisión periódica para ajustar así el tratamiento correspondiente.

Diagnóstico de GECF en el veterinario

Si notamos síntomas compatibles con GECF en nuestro gato debemos acudir a la consulta veterinaria para comprobar si padece la enfermedad y averiguar la causa original o los factores que le predisponen a padecerla. Con este fin, el especialista realizará una o más de las siguientes pruebas:

  • Exploración general completa, y especialmente de la cavidad oral, para detectar cambios de peso, síntomas relacionados con enfermedades víricas o metabólicas, y la cantidad y gravedad de las lesiones orales.
  • Pruebas para la detección de virus (calicivirus, VLFe, FIV): mediante extracción sanguínea o toma de muestras con bastoncillo de la cavidad oral se puede detectar la presencia de estos virus mediante la técnica de PCR, la más fiable.
  • Analítica sanguínea y de orina: para descartar enfermedades sistémicas como la insuficiencia renal, que provoca lesiones orales similares a las de la GECF.
  • Radiografía dental: permite observar lesiones compatibles con enfermedad resortiva odontoclástica felina o infección.
  • Biopsia: útil si se sospecha de neoplasias orales, como el carcinoma de células escamosas o el linfoma.

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