Inteligencia emocional
La capacidad de saber manejar los sentimientos propios y ajenos es la base de la inteligencia emocional, una preciada herramienta que conviene llevar por bandera en nuestra vida laboral, educativa y afectiva.

Beneficios de la inteligencia emocional

Actualizado: 10 de septiembre de 2020

La influencia de la inteligencia emocional en nuestra vida se ha hecho patente en diferentes áreas (trabajo, educación, salud…) por sus múltiples beneficios en todas ella:

Beneficios de la inteligencia emocional en el área laboral

En este sentido, la inteligencia emocional (IE) se asocia a rasgos altamente requeridos en cualquier currículo competente, como es el caso de la motivación de logro, la iniciativa, la capacidad para trabajar en grupos y de liderar equipos de trabajo y la demostración de la confianza en uno mismo.

Beneficios de la inteligencia emocional en educación

En lo que respecta al ámbito académico-educativo la inteligencia emocional se ha mostrado como un predictor del rendimiento académico para los alumnos. Esto es porque un elevado rendimiento académico se asocia con algunas de las características que presentan las personas con elevada IE, como la esperanza, la revelación emocional y el control de impulsos. 

Beneficios de la inteligencia emocional

La inteligencia emocional se muestra así como una capacidad altamente deseada que merece mucho la pena conseguir. Tanto es así, que cada vez son más los psicólogos que recomiendan aplicar talleres en los colegios, para que ya en etapas tempranas los más pequeños adquieran un adecuado nivel de IE.

Beneficios de la inteligencia emocional en el área sanitaria

Sin embargo, es en el campo de la salud donde se ha realizado un mayor número de estudios acerca de los beneficios de la inteligencia emocional y su influencia en este ámbito. En este sentido, los niveles elevados de IE pueden influir en la adherencia al tratamiento médico, así como facilitar un adecuado afrontamiento de la enfermedad, amortiguando el efecto de los factores emocionales de riesgo para la salud como los niveles elevados de ansiedad, estrés o de ira, mediante un adecuado control de los mismos, favoreciendo así un estilo de afrontamiento adaptativo que será fundamental para asegurarnos una adecuada evolución del paciente.

Creado: 9 de agosto de 2013

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