Complejo de inferioridad: consejos para valorarte más

Las personas con complejo de inferioridad tienen pensamientos de desvalorización hacia sí mismas que las hacen sentirse inseguras en sus tareas cotidianas y en su relación con los demás. Aprende a identificar si lo sufres y cómo superarlo.

Complejo de inferioridad: consejos para valorarte más

Complejo de inferioridad

Actualizado: 23 de noviembre de 2022

Qué es el complejo de inferioridad y cómo nos afecta

Los rasgos de personalidad son tendencias estables de comportamientos que se repiten en diferentes circunstancias de nuestra vida. La inseguridad es uno de esos rasgos de personalidad más comunes y que más pueden interferir en nuestra vida cotidiana. Diferentes áreas como el ámbito laboral, el académico, las relaciones sociales, o nuestra opinión pueden verse afectadas por los sentimientos de inseguridad. En algunos casos, este rasgo es tan potente que puede llegar a adoptar una forma patológica, recibiendo el nombre de complejo de inferioridad.

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Las personas que sufren complejo de inferioridad se sienten “poca cosa” en diferentes ámbitos de su vida cuando se comparan con los demás. Esto hace que su autoestima se vea disminuida de forma significativa. Su actitud ante los demás puede variar desde una marcada inhibición (por ejemplo se sienten avergonzados o retraídos), hasta la soberbia e incluso el narcisismo, estrategias que emplean para “no dejar ver” lo que ellos consideran como inferior.

Depresión en un persona con complejo de inferioridad

Sea como fuere, el complejo de inferioridad se asocia con emociones negativas como la ansiedad, la tristeza, la frustración, la ira y los sentimientos de soledad y aislamiento. Las personas con complejo de inferioridad ven sus capacidades mermadas por ellos mismos, ya que aunque se sientan seguros de su competencia en determinadas áreas, como la académica o profesional, no es así en sus competencias personales; por ejemplo, pueden considerar que su formación es buena, pero nunca mejor que la de otro, o bien pensar que carecen de habilidades para aplicar sus conocimientos. Por este motivo, son incapaces de “hacerse notar”, presentar sus ideas, o defenderlas, mostrándose menos preparados de lo que realmente están.

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Rasgos de una persona con complejo de inferioridad

Las personas con complejo de inferioridad comparten un perfil característico en el que destaca:

  • Pensamientos de desvalorización hacia ellos mismos, sus cualidades, capacidades o características.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Imitación de las decisiones, estilo de vida y comportamientos de aquellas personas que consideran más atrayentes.
  • Inhibición / sumisión en las relaciones con los demás o, por el contrario, muestra de soberbia y prepotencia que pueden ir acompañadas de ciertas dosis de agresividad. En estos casos, se puede confundir con el complejo de superioridad.
  • Timidez.
  • No tienen criterio ni opinión propia.
  • No se sienten merecedores del amor ni de la atención del otro.

¿Por qué surge el complejo de inferioridad?

El complejo de inferioridad es resultado de diferentes factores, la mayoría de ellos presentes a lo largo de nuestro desarrollo y que nos han hecho “aprender” a sentirnos inferiores. Sin embargo, los rasgos de personalidad que nos caracterizan ejercen también una gran influencia; entre ellos, la introversión (la tendencia hacia nuestro mundo interior, así como el desinterés por las relaciones sociales).

Cómo surge el complejo de inferioridad

Las personas introvertidas suelen ser más distantes y reservadas en la relación con los otros, por ello, si bien ser introvertido no implica tener un complejo de inferioridad, sí hace que las personas que poseen este rasgo sean más propensas a sentirse inseguras en su relación con los demás.

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Por otro lado, los aprendizajes y experiencias que vivimos a lo largo de nuestra vida influyen en el concepto que tenemos de nosotros mismos, desempeñando un papel fundamental en el desarrollo del complejo de inferioridad. Entre las experiencias que pueden contribuir a que desarrollemos un complejo tan profundo destacan las siguientes:

Consecuencias de sufrir complejo de inferioridad

Consecuencias de sufrir complejo de inferioridad

El complejo de inferioridad trae consigo importantes consecuencias emocionales, conductuales y sociales, que afectan a todos los ámbitos de la vida, y que te explicamos a continuación:

  • Emociones negativas. La inseguridad en uno mismo se asocia a importantes niveles de emocionalidad negativa que pueden interferir en la vida cotidiana. Quien sufre complejo de inferioridad vive eternamente acomplejado, infeliz, frustrado y avergonzado.
    No es de extrañar que su vida carezca de emociones positivas como la satisfacción y el autocrecimiento, mientras que con frecuencia sufre tristeza, ansiedad ante sus múltiples inseguridades y frustración por no conseguir sus metas.
    Algunas personas con complejo de inferioridad también pueden experimentar envidia de forma frecuente por lo que los demás tienen o consiguen, al sentirse incapaces de conseguirlo ellos también.

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  • Afectación del comportamiento. El complejo de inferioridad hace que el afectado no salga de su zona de confort, porque sigue el lema de no asumir riesgos que no ve seguro poder afrontar. No arriesgan, no pierden…, pero tampoco crecen. Su paralización conductual por el miedo les limita en las principales áreas de desarrollo adulto, como en el ámbito laboral, social y personal. En el mejor de los casos, optan por metas muy cercanas o de fácil alcance, por lo que asumen pocos retos, y este es uno de los factores que desencadena su malestar emocional. Además, su insatisfacción influye en su actitud hacia los demás, que a veces es agria y distante, lo que genera desconfianza en las personas de su entorno y hace que se resientan sus relaciones sociales y se aíslen.

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  • Repercusiones sociales. El aislamiento es la principal repercusión social asociada al complejo de inferioridad, y que no solo se debe al posible rechazo que genera en otros su actitud, sino también a que es habitual que las personas con complejo de inferioridad se sientan inseguras en sus relaciones sociales y soporten los contextos sociales a costa de altos niveles de ansiedad, llevando a cabo una conducta estereotipada que resulta incómoda para ellos y poco natural para el resto. En otros casos, esta fobia social les lleva a evitar o escapar de estas situaciones siempre que les sea posible.
Consejos para superar el complejo de inferioridad

10 Consejos para valorarte más y superar el complejo de inferioridad

Si piensas que sufres complejo de inferioridad te recomendamos que sigas estos 10 consejos para superar tu falta de seguridad en ti mismo, conseguir una sana autoestima y mejorar tus relaciones sociales:

  1. Identifica los pensamientos negativos que te hacen sentir tan pequeño y se asocian a tus sentimientos de inseguridad.

  2. Toma decisiones: a veces no tomar la decisión es lo que se convierte en el verdadero problema. Las personas que más confían en sí mismas no son las que nunca se equivocan, sino aquellas que lo hacen, pero asumen sus errores y aprenden de ellos.

  3. Jerarquiza tus miedos y exponte de forma progresiva a los mismos.

  4. Intenta superarte: nunca afirmes que no puedes enfrentarte a un problema o solucionarlo sin antes haberlo intentado.

  5. Acepta las críticas constructivas: para conseguirlo reconoce la parte de razón que tiene aquel que la expone e intenta mejorar a partir de la misma.

  6. Aléjate de gente tóxica: toma distancia de aquellas personas que sientes que no te quieren, o te tratan de forma injusta. Cuando estamos al lado de personas que no nos aprecian o tienen un comportamiento tóxico no solo tenemos más probabilidades de desarrollar complejo de inferioridad, sino que también aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud física y emocional.

  7. Comprométete contigo mismo y quiérete: si tú no te priorizas no lo hará nadie, por lo que aprende a expresar tus opiniones y deseos para elevar tu autoestima.

  8. Aprende a decir no cuando lo consideres oportuno para poner límites a los demás y atender a tus propias necesidades.

  9. No te comparares con otros porque cada persona es única pero, si lo haces, procura ser justo contigo mismo.

  10. Recuérdate en qué eres bueno: piensa cada día en aquello que haces bien; para ello no focalices la atención en lo que te falta o perdiste, sino en lo que tienes y has conseguido. De lo contrario, filtras la realidad sobre ti mismo en función de tus complejos.

Creado: 27 de octubre de 2022

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