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Perfeccionismo, cómo gestionar la autoexigencia
Hacer las cosas lo mejor posible es bueno, pero el exceso de perfeccionismo puede hacer que te marques metas inalcanzables o que no tomes decisiones por miedo al error. Aprende cómo gestionarlo para evitar sus consecuencias.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Qué es el perfeccionismo y perfil de la persona perfeccionista

El perfeccionismo es un rasgo de personalidad que se relaciona con la creencia de que es necesario hacer las cosas extraordinariamente bien, sin cometer errores, y que se deben tomar decisiones que no conlleven ningún tipo de equivocación o pérdida. Según el psiquíatra D. Burns, un individuo perfeccionista es aquel que pretende lograr objetivos inalcanzables para él, o poco razonables, que se dirige de forma compulsiva hacia metas que no pueden alcanzarse, y que se siente inseguro respecto a su valía personal, que determina según su capacidad para cumplir objetivos.

Aunque ser perfeccionista podría resultar ventajoso al disminuir la probabilidad de error, el perfeccionismo en exceso hace que las personas se muestren muy preocupadas ante la posibilidad de fallar, por lo que en muchas ocasiones se demoran demasiado (tardan mucho en hacer tareas, nunca llegan a decidirse…), además de experimentar elevados niveles de ansiedad cuando no tienen la garantía de que las cosas vayan a salir como esperan, y mostrar una baja tolerancia a la frustración cuando finalmente no acaban como deseaban.

El perfeccionismo obsesivo suele aparecer asociado a otros rasgos de personalidad como la rigidez (falta de flexibilidad para aceptar otras alternativas) o la responsabilidad excesiva. Si la persona perfeccionista ya suele experimentar un elevado nivel de malestar emocional en su vida cotidiana, su combinación con los anteriores puede agravar la situación, llegando en algunas ocasiones a paralizarle. Además, no debemos olvidar que generalmente el perfeccionista no lo es solo consigo mismo, sino que también suele ser muy exigente con los demás, y esto, como veremos, puede ocasionarle importantes problemas sociales y de pareja.

Persona indecisa

Características de las personas perfeccionistas

Al igual que el resto de los rasgos de la personalidad, el perfeccionismo se define por la forma de comportarse del individuo perfeccionista y la actitud que tiene al relacionarse con los demás. Si quieres saber si tú o alguien de tu entorno es demasiado perfeccionista estas conductas y características te ayudarán a averiguarlo:

  • Trabajan, deciden y actúan bajo la creencia de que las cosas pueden hacerse sin ningún margen de error, y por ello son muy exigentes consigo mismos y con los demás.
  • Suelen rechazar las opiniones o formas de hacer de otros porque consideran que las suyas son mejores.
  • Les resulta difícil tomar decisiones, e incluso llegan a bloquearse y a caer en la inacción por miedo a equivocarse en su elección.
  • Son personas con un elevado nivel de competitividad y a las que les gusta tener todo bajo control.
  • Les cuesta delegar en otras personas porque están seguros de que ellos hacen las cosas mejor.
  • Les cuesta desistir cuando no saben hacer algo, y cualquier fracaso les afecta especialmente.
  • Muestran una baja tolerancia a la frustración ante el error, y por ello intentan anticiparse al mismo dedicando demasiado tiempo a la realización de cualquier tarea, lo que puede afectar a su productividad laboral, por ejemplo.
  • Con frecuencia se encuentran insatisfechos consigo mismos, con los demás, y con la sociedad en general, porque no son tan perfectos como ellos consideran necesario.

Actualizado: 7 de Octubre de 2019

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