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Ambición saludable
El deseo por alcanzar nuestros propósitos en la vida se considera ambición saludable, pero cuando es excesiva impide apreciar lo conseguido y genera insatisfacción. Descubre cómo puedes dirigir de forma positiva tu ambición.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

En qué consiste la ambición saludable

Actualizado: 24 de Junio de 2019

En su famosa pirámide, Maslow intenta explicar la conducta del ser humano aludiendo a sus motivaciones para explicar qué impulsa nuestra forma de actuar. Esta pirámide, estructurada por necesidades que se organizan jerárquicamente (no podemos ver satisfecha una sin haber satisfecho antes la anterior), propone que el fin último del ser humano, aquello que dirige su propia existencia, es la autorrealización, denominada también como “motivación de crecimiento” o “necesidad de ser”.

Esta necesidad psicológica es la más alta de la jerarquía para los humanos y, según Maslow, solamente mediante la obtención de dicha necesidad encontramos un sentido a la vida a través de diferentes alternativas que dependen de cada individuo y de lo que le dé sentido a su existencia, como por ejemplo el trabajo o el cuidado de la familia. La pregunta es entonces, ¿cuál es la fuerza que nos impulsa para avanzar a lo largo de los escalones de dicha pirámide? La respuesta es la ambición.

Pirámide de Maslow

Pero lejos de lo que muchas personas pueden creer, la ambición no tiene por qué ser negativa ni estresante, como tampoco nos convierte en personas egoístas, viles o perversas. Tampoco la ambición tiene por qué estar asociada al dinero ni al trabajo, sino que puede estar relacionada con metas personales o motivos intrínsecos que dan sentido a nuestras vidas: desde obtener ese puesto tan deseado, a conseguir que tus hijos se desarrollen como personas, o ver crecer más tomates en tu huerto.

Una ambición saludable es la clave para motivarnos a seguir los pasos que nos dirigen hacia nuestras metas finales, ayudándonos a ir consiguiendo las pequeñas submetas (u objetivos), actuando como la brisa que nos guía en el camino y nos refresca ante las dificultades que conlleva la autorrealización.

Perfil de una persona con ambición saludable

Características de las personas con una ambición saludable

Si te preguntas si tu ambición es sana, hay una pista que te lo dice: la experimentación de emociones positivas en tu vida cotidiana. Cuando la ambición te ayuda de una forma saludable o constructiva a conseguir tus metas, te sientes feliz (no necesariamente “eres” feliz, aunque ayuda a ello), y por ello estas personas se caracterizan por:

  • Ser optimistas, creativos y con sentido del humor.
  • Presentar una alta tolerancia a la frustración (no se rinden ante las dificultades, pues asumen que son parte de la vida).
  • Asumen que conseguir sus objetivos conlleva un esfuerzo; es decir, no caen en la falsa e irracional creencia que sugiere que “la vida debe ser fácil y sin dificultades”.
  • Se miden con ellos mismos dejando de lado emociones destructivas como la envidia. Su felicidad y bienestar dependen de cómo les va a ellos y de si consiguen o no sus metas, y no de lo que consiguen otros o de la infelicidad de los demás.
  • A la hora de enfrentarse a problemas se centran en cómo resolverlos, y no tanto en la emoción que les producen o en cómo les afectan.
  • Son personas independientes que no necesitan la aprobación de los demás para tomar decisiones o conseguir sus metas.
  • Tienen buenos niveles de autoestima y generalmente son personas socialmente aceptadas.

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