Estrés navideño: trucos para que no te supere

En Navidad hay un exceso de prisas, compromisos y eventos sociales que pueden generar estrés, impidiéndonos disfrutar como deberíamos. Toma nota de algunas estrategias para evitar que estas fechas te sobrepasen.
Estrés navideño

Actualizado: 27 de diciembre de 2019

Llega la Navidad y comienza el agobio, las numerosas comilonas, con amigos, compañeros del trabajo, familiares…, la compra de los regalos, preparar la casa para los invitados y demás eventos y tareas ligadas a estas fechas que pueden hacer mella en nuestra salud y en nuestros nervios. Todo esto forma parte de un calendario marcado por las tradiciones culturales que rompe la rutina y nos exige mucho de nosotros, una situación que si no se aprende a canalizar puede terminar generando uno niveles elevados de estrés.

Lecina Fernández, psicóloga clínica y autora del libro ‘Ilusión positiva’, señala que los niveles de estrés navideño pueden aumentar por factores externos, como acabar el año con asuntos pendientes, tener que desplazarse, preparar la casa y las comidas o comprar regalos, pero también por factores internos, como tener que someterse a ciertas situaciones personales en las que no se está a gusto, vivirlo como una obligación o sentir una gran presión por que todo salga bien.

Estrés navideño

Pero no es un solo una percepción generalizada. Incluso la Fundación Española del Corazón (FEC) lo advierte: el estrés navideño es un factor importante de riesgo cardiovascular, ya que varios estudios, como el publicado en The British Medical Journal, han demostrado que estas fechas es cuando más incidencia de problemas cardiacos hay, concretamente el día de Nochebuena, Navidad y durante Año Nuevo se incrementa el riesgo de infartos de miocardio un 37%, 15% y 20% respectivamente.

¿Por qué sentimos más estrés en Navidad?

El principal motivo que barajan los expertos es que el agobio derivado de las comidas, las preparaciones y la compra y entrega de los regalos, que puede hacer que aumenten los niveles de estrés, que se sabe que puede causar hipertensión arterial, diabetes, obesidad y problemas cardiacos. Algo de lo que no se libró ni Winston Churchill, pues se creé que experimentó un infarto de miocardio durante su visita a la Casa Blanca en la Navidad de 1941, eso sí, tras una copiosa comida.

Y es que también comer demasiado, tomar mucho alcohol o las prisas pueden ser algunas de las causas de esta asociación entre salud cardiaca y la Navidad. No hay que olvidarnos de la tristeza y la soledad de algunas personas que no tienen con quién pasar estas fechas, unos sentimientos que también merman la salud en general.

Qué nos indica que el estrés navideño nos está superando

Hay algunos indicios que pueden alertarte de que el estrés navideño te acompaña, según Lecina Fernández solemos detectar que hemos perdido el control de lo que estamos haciendo y de la situación en general. Con todo ello, que implica un cansancio mental importante, el cuerpo puede resentirse y presentar síntomas físicos, emocionales o mentales.

Estrés navideño

Entre algunos de estos signos de alerta de estar sucumbiendo al estrés navideño están los dolores de cabeza, el bruxismo, la diarrea, tensión muscular, alteraciones en el sueño, disfunciones sexuales, falta de energía e incluso problemas en la piel o en el cabello. Además, la psicóloga clínica nos indica que esta situación también puede afectar al humor, causar síntomas depresivos o de ansiedad, falta de memoria o de concentración o ideas catastrofistas.

Si quieres evitar todos estos efectos secundarios del estrés navideño sigue leyendo y encontrarás los trucos para disfrutar de estas fechas sin agobios.

Consejos para prevenir el estrés navideño

Aunque las comidas navideñas, los regalos, la decoración de la casa y hasta los encuentros con familiares y amigos que no nos apetecen mucho nos puedan generar una situación de estrés, todo se puede solucionar o prevenir si se conoce cómo hacerlo, y a veces es mucho más fácil de lo que se piensa.

Si quieres sentir el espíritu navideño y disfrutar de estas fechas sin que el estrés se ponga de por medio te damos algunos consejos para que lo consigas sin apenas esfuerzo:

  • Planifica con tiempo

    Planifica con tiempo

    Es el mejor de los consejos, si tienes todo preparado solo para ejecutar tendrás más control de la situación y no se generará tanto nivel de estrés navideño. Piensa en el menú de cada una de las comidas con antelación, haz una lista de ingredientes y si el alimento lo permite, cómpralo incluso meses antes, te ahorrarás imprevistos y el precio seguro que es más bajo. Los regalos también pueden planificarse, para evitar el agobio de no saber qué regalar a tu entorno, puedes ir pensándolo meses antes e incluso ir sacando información a cada uno sobre sus gustos, no sospecharán que es para su regalo de navidad y acertarás seguro. En el caso de los niños es especialmente útil este consejo, pues muchos de los juguetes tienen mucha demanda en las semanas previas a la llegada de Papá Noel o sus majestades los Reyes Magos, por lo que les será muy difícil encontrarlos. ¡Saca al organizador previsor que llevas dentro!

  • Comparte responsabilidades

    Comparte responsabilidades

    Por supuesto, esto no debe ser tarea de una sola persona, puedes ayudarte de aquellos que te rodean, así las tareas se repartirán y serán más asumibles. Para que todo fluya mejor fijad de qué se va a encargar cada uno y lo más importante, estableced plazos de entrega con antelación a la fecha destacada, así se reducirá el riesgo de posibles olvidos. Los niños de la casa también pueden participar en esta división de tareas, por ejemplo, ayudando a poner la mesa de las celebraciones, haciendo carteles con los nombres de cada comensal, poniendo los adornos navideños o ayudándonos a cocinar, en la medida que puedan. Esta es una buena manera de pasar tiempo con ellos y que sientan que también tienen responsabilidades.

  • Sé realista

    Sé realista

    La autora de ‘Ilusión positiva’, Lecina Fernández, nos recuerda que ser realista no está reñido con la ilusión, la compañera perfecta de la Navidad. Además, tomar esta postura puede evitar la frustración si algo no sale como esperábamos. Piensa que ningún evento puede salir a la perfección, por ello disfruta de cada momento y no te agobies por lo que pueda pasar.

  • Controla los gastos

    Controla los gastos

    En las fechas navideñas vienen implícitas una serie de gastos. Aunque en la mayoría de los casos no se pueden evitar, sí que se pueden reducir con algunos trucos. Por ejemplo, como ya hemos dicho comprando algunos alimentos semanas e incluso meses antes de la cena o comida de Navidad, como puede ser el marisco, que tiene precios astronómicos cuando se acercan las fiestas y se mantiene muy bien congelado, o comprar con antelación, por ejemplo, aprovechando ofertas como el Black Friday (último viernes de noviembre). También es importante hacer un presupuesto medio que se puede asumir –evitando arruinarse– y meditar cada compra, sin dejarse llevar por el espíritu navideño. Ve con una lista a las tiendas e intenta no comprar nada que no esté apuntado.

  • Evita las discusiones

    Evita las discusiones

    En las comidas o cenas de empresa, con familiares o amigos intenta no tocar temas delicados que pueden suponer situaciones incómodas o conversaciones alteradas, entre estos temas están la política, religión o temas delicados sobre alguno de los presentes. Para que todo vaya bien intenta no juzgar los comportamientos ni opiniones de los demás, dar tu punto de vista siempre desde el respeto y utilizando un tono amigable con ellos. Otros trucos son sentarte cerca de aquellas personas con las que tienes más afinidad o te llevas mejor, o ante comentarios desafortunados hacer oídos sordos.

  • haz ejercicio

    Haz algo de ejercicio

    Mantenerse activo practicando algún tipo de deporte o actividad es una buena manera de mantener controlado el estrés, aliviar tensiones y de segregar hormonas como las endorfinas, que te ayudan a mejorar tu estado de ánimo y a sentirte más feliz. Dedícale algo de tiempo cada semana e intenta involucrar también a tu familia, será beneficioso para todos.

  • Dedica tiempo a la gente que quieres

    Dedica más tiempo a la gente que quieres

    Con tantas preocupaciones relacionadas con las navidades, menús, regalos, visitas… muchas veces olvidamos lo realmente importante de estas fechas, que no es más que divertirse y estar cerca de las personas a las que se quiere. Por ejemplo, si tienes hijos, aprovecha que no tienen colegio para hacer escapadas a la naturaleza, compartir juegos y actividades con ellos, hacer galletas, preparar tus propios adornos para el árbol o incluso algunos para regalar a los más allegados, será un bonito detalle.

  • Vive el momento

    Vive el momento

    Este consejo de manos de Lecina Fernández es muy importante. Cada minuto es único y todo pasa, es por eso que la mejor manera de disfrutar de estas fechas festivas es saboreando todas las emociones y situaciones que se presentan en Navidad. Si algo sale bien valóralo y si sale mal tranquilo, mañana será otro día, o más bien, otro año.

Creado: 20 de diciembre de 2019

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