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Dysania y clinomanía, peligrosa obsesión por las sábanas

Si que se te queden pegadas las sábanas se convierte en rutina (dysania) o sientes una necesidad extrema de seguir en la cama (clinomanía), vigílalo, pueden ser síntomas asociados a la ansiedad y ciertos trastornos del sueño.
Mujer con una obsesión por las sábanas de la cama

No es fácil asumir cada mañana que el sonido del despertador indica que ha llegado el momento de levantarnos, sobre todo después de una mala noche, o cuando nos hemos acostado tarde y no hemos descansado lo suficiente. Entonces apretamos el botón de snooze y nos concedemos cinco minutos más entre las sábanas, hasta el siguiente pitido. Y luego otros cinco minutos más. Y así, hasta el límite que se marque cada cual para poder llegar al trabajo o a llevar a los hijos al colegio a tiempo.

Es una situación habitual que se repite muchas mañanas en miles de hogares. Aunque esto no suele sucedernos todos los días, o al menos no debería, porque si se convierte en una costumbre, es importante que sepas que el hecho de que se te peguen las sábanas a diario podría ser indicativo de sufrir dysania, un síntoma claro de determinados trastornos del sueño, como el insomnio o las alteraciones del patrón del sueño.

Dysania, confusión y necesidad de dormir más

La presencia de dysania provoca que las personas que la sufren sientan cierta confusión al despertarse, además de mostrar signos de irritabilidad y de enfado por tener que levantarse. Esto se produce porque sus cuerpos les piden dormir más, alargar el tiempo de descanso sobre el colchón, pero son conscientes de que ha llegado el momento de ponerse en marcha, y eso les genera frustración. Una frustración que se incrementa porque, según algunos expertos, esa falta de descanso va asociada también a una desmotivación galopante (por motivos laborales, personales…), que hace aún más difícil asumir que hay que levantarse.

La dysania está aumentando por el cambio en los patrones de sueño: cada vez nos acostamos más tarde, y generalmente lo hacemos tras haber estado expuestos a pantallas

Explican los expertos en sueño que la dysania es un síntoma creciente por el cambio en los patrones de sueño: cada vez nos acostamos más tarde y generalmente lo hacemos tras haber estado expuestos a pantallas de smartphones y tabletas, lo que dificulta y retarda aún más la conciliación del sueño. La solución a este problema, por tanto, es en apariencia sencilla: dormir las horas suficientes para que nuestro cuerpo esté descansado cuando suene el despertador.

Clinomanía: obsesión por la cama

Como hemos explicado, la dysania no es ninguna enfermedad en sí misma, sino que se trata de un síntoma asociado a trastornos del sueño. Más preocupante es otro concepto relacionado con la necesidad de alargar el tiempo que pasamos en la cama, la clinomanía, ya que en este caso hablamos de un problema de origen psicológico, considerado un trastorno de desorden de la ansiedad.

dysania
 

Y es que la clinomanía es una obsesión casi enfermiza por estar tumbado en la cama. No se trata de una necesidad puntual y transitoria de pasar todo el día sobre el colchón; todos necesitamos de vez en cuando una jornada de desconexión y de no hacer nada. El problema surge cuando esa necesidad se vuelve recurrente y acaba impactando de forma directa en nuestra vida personal, social, familiar e, incluso, profesional.

Si te gusta pasar tu tiempo libre sobre la cama y te enfadas cuando te ves obligado a levantarte, cuidado, podrías sufrir clinomanía

¿Y cómo saber si se sufre clinomanía? Los expertos recomiendan prestar atención a algunos detalles. El primero ya lo hemos comentado: la elección habitual de estar tumbado en la cama como forma de ocio o de llenar las horas de tiempo libre. El segundo es la sensación de enfado y desánimo cuando nos vemos obligados a abandonar el lecho, por ejemplo, por motivos como compromisos familiares ineludibles. Por último, también nos debería preocupar empezar a obsesionarnos en exceso con cosas relacionadas con la cama y el sueño como almohadas, sábanas o colchones.

Aunque no existe un tratamiento específico, los síntomas de la clinomanía, al ser un trastorno de desorden de la ansiedad, sí pueden abordarse desde un punto de vista psicológico (e incluso farmacológico en sus casos más extremos). En general, el tratamiento pasa una modificación de los estilos de vida de los pacientes, alentando la práctica de ejercicio físico y la asunción de hábitos dietéticos saludables para conseguir que, poco a poco, los afectados por este problema puedan recuperar la normalidad en sus vidas y olvidarse de su obsesión por estar pegados a las sábanas.

Actualizado: 23 de Octubre de 2018

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