Los hábitos dietéticos saludables en la niñez protegen de la obesidad

Inculcar a los niños hábitos alimenticios positivos que les ayuden a elegir alimentos saludables y a mantener un peso adecuado reduce el riesgo de que desarrollen obesidad y problemas cardiovasculares en la vida adulta.
Escrito por: Eva Salabert

12/05/2020

Los hábitos dietéticos saludables de niños les protegen de la obesidad

Un nuevo comunicado científico de la Asociación Americana del Corazón ha resaltado la importancia de inculcar hábitos alimenticios adecuadas durante la infancia para prevenir el desarrollo de obesidad y problemas cardíacos durante la vida adulta. El trabajo, que se ha publicado en Journal of the American Heart Association (la revista de la asociación), se titula  'Caregiver Influences on Eating Behaviors in Young Children' (Influencia de los cuidadores en la conducta alimentaria de los niños) y revela que la forma en la que se alimentan los niños y toman sus propias decisiones sobre los alimentos es tan importante como lo que comen.

Es la primera vez que esta asociación se centra en proporcionar a los padres y cuidadores de los niños estrategias basadas en la evidencia para crear un ambiente de alimentación saludable que facilite que los pequeños adquieran hábitos alimenticios positivos y que mantengan un peso saludable durante su infancia, para reducir así el riesgo de sobrepeso, obesidad y enfermedades cardiovasculares a largo plazo.

Padres y cuidadores deben convertirse en modelos positivos –porque los niños aprenden de lo que ven– demostrando que apoyan la elección de alimentos saludables

Aunque muchas personas nacen con una capacidad innata para parar de comer cuando están llenos, los niños también se ven influenciados por las emociones que perciben en el entorno, incluyendo los deseos y demandas de sus cuidadores durante la hora de las comidas, y si se encuentran presionados para comer puede resultarles difícil atender a sus señales internas cuando les indican que ya están saciados.

Cómo ayudar a los niños a adquirir unos buenos hábitos alimenticios

Permitir a los niños elegir qué comer, y especialmente cuánto comer, en un ambiente en el que dispongan de opciones dietéticas saludables fomenta su capacidad para tomar decisiones sobre la comida y les ayuda a desarrollar hábitos alimenticios asociados a un peso saludable a lo largo de su vida, según aseguran los autores del trabajo.

Estos investigadores sugieren que padres y cuidadores se conviertan en modelos positivos –porque los niños aprenden de lo que ven– creando un ambiente en el que demuestren que apoyan las elecciones de alimentos saludables, en lugar de un ambiente basado en controlar las elecciones de los menores o centrado únicamente en el peso corporal. Y para ello ofrecen consejos para los progenitores como:

  • Establecer un tiempo adecuado para las comidas.
  • Permitir a los niños escoger los alimentos que prefieran de una variedad de elecciones saludables.
  • Servir los productos saludables junto a otros alimentos que sepan que les gustan.
  • Comer ellos mismos alimentos saludables en compañía de los pequeños demostrándoles que son de su gusto.
  • Prestar atención a los signos verbales y no verbales de los niños que indiquen que tienen hambre o están llenos.
  • Evitar presionar a los pequeños para que coman más de lo que desean.

Estos expertos advierten que hay dos actitudes erróneas por parte de los cuidadores. Por una parte, imponer reglas rígidas y autoritarias en torno a la alimentación y emplear tácticas como recompensas o castigos relacionados con la comida, porque incluso aunque dé resultado a corto plazo, no contribuye a que los niños desarrollen la capacidad de tomar decisiones adecuadas sobre la alimentación y reduce su sensación de control, por lo que tiene consecuencias negativas a largo plazo.

Emplear tácticas como recompensas o castigos relacionados con la comida tiene consecuencias negativas a largo plazo

Tampoco es apropiada una actitud indulgente en la que se permita a los menores comer lo que quieran y cuando quieran, porque de esta forma no van a adquirir hábitos saludables respecto a la comida, e incluso pueden correr un mayor riesgo de sufrir sobrepeso u obesidad. Además, han destacado que no todas las estrategias funcionan para todos los niños, y que progenitores y cuidadores no deben sentirse presionados o culpables por las conductas alimentarias de los pequeños.

Está claro que cada niño es un individuo distinto y su tendencia a tomar decisiones saludables difiere a medida que crece, por esa razón es importante enfocarse en crear un ambiente que potencie sus habilidades para tomar decisiones y favorecer su acceso a una amplia variedad de alimentos sanos y nutritivos durante toda su infancia, y no prestar demasiada atención a las decisiones individuales de los pequeños, ha concluido Alexis C. Wood, profesor adjunto en el U.S. Department of Agriculture/Agriculture Research Services Children's Nutrition Research Center y el departamento de pediatría (sección nutrición) del Baylor College of Medicine en Houston.

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