El modo de combinar los alimentos puede aumentar el riesgo de demencia

Sabíamos que la dieta que llevemos puede interferir en la salud de nuestro cerebro. Ahora, un estudio ha revelado que la forma en la que se combinan los alimentos también podría ser crucial en el riesgo de desarrollar demencia.
Escrito por: Natalia Castejón

24/04/2020

la manera de combinar los alimentos puede aumentar el riesgo de demencia

Llevar una dieta equilibrada y saludable puede ayudar a mantener una buena salud cerebral, evitando muchas enfermedades. Así, investigaciones anteriores ya demostraban que las dietas ricas en pescados, vegetales de hojas verdes, frutos secos, granos enteros y bayas podría reducir el riesgo de demencia, pero muchos de estos trabajos solo se centraban en la cantidad y en la frecuencia con la que se ingerían los alimentos. Ahora, un nuevo estudio también ha analizado la forma en la que se combinaban los alimentos, encontrando que también podría interferir en el riesgo de desarrollar demencia en la tercera edad.

La investigación, que se ha publicado en la revista Neurology, contó con la participación de 209 personas de 78 años de media con demencia y 418 individuos emparejados por sexo, edad y nivel educativo que no tenían esta enfermedad neurodegenerativa. Se analizó las redes alimentarias de los participantes y se puso en relación con el avance y los nuevos casos desarrollados.

Las personas con demencia son más propensas a acompañar sus platos de carne procesada con patatas, alcohol o pasteles

Los resultados mostraron que las personas que ingerían principalmente en sus dietas carnes altamente procesadas acompañados por alimentos con grandes cantidades de almidón –como pueden ser las patatas, bocadillos, pasteles o galletas– tenían un riesgo más elevado de presentar demencia en el futuro, en comparación con los que tenían una alimentación más saludable.

A mayor diversidad de alimentos, menos riesgo

Cécilia Samieri, una de las autoras del estudio, ha explicado que las carnes procesadas fueron uno de los elementos de las redes alimentarias de las personas con demencia, ha expuesto Cécilia, por lo que se puede deducir que las personas con este trastorno eran más propensas a combinar este tipo de alimento –que incluye embutidos, salchichas y patés– con otros como alcohol, patatas, galletas y pasteles. Sin embargo, los que no tenían demencia lo solían acompañar con verduras, mariscos y frutas.

En resumen, la investigación encontró que las personas que tienen una mayor diversidad en los alimentos de la dieta tenían un menor riesgo de demencia, lo que podría ser interesante a la hora de establecer consejos alimentarios para la población, con el consiguiente beneficio para la salud mental a largo plazo.

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