Día Mundial del Parkinson: consejos para pacientes ante el COVID-19

En el Día Mundial del Párkinson, expertos de la SEN dan consejos a los pacientes para prevenir el COVID-19, y afirman que esta enfermedad no aumenta el riesgo de contraer el coronavirus, ni empeora el pronóstico de la infección.
Escrito por: Eva Salabert

08/04/2020

Día Mundial del Parkinson

Con motivo del Día Mundial de la enfermedad de Parkinson que tiene lugar cada 11 de abril, la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha recordado que se trata de la segunda enfermedad neurodegenerativa con mayor prevalencia en España, ya que afecta como mínimo a unas 150.000 personas, una cifra que calculan pueda triplicarse en solo tres décadas debido al aumento de la esperanza de vida y a los avances en el diagnóstico del párkinson y su tratamiento.

Se estima que el párkinson afecta en nuestro país a un 2% de los mayores de 65 años y a un 4% en los mayores de 85, pero esta patología no afecta únicamente a las personas mayores, ya que se ha comprobado que en algunos casos la enfermedad comienza a manifestarse en la infancia o la adolescencia, y alrededor del 15% de los casos que se diagnostican en España se dan en individuos menores de 50 años.

No existen evidencias que señalen que las personas con párkinson corran un mayor riesgo de padecer COVID-19, ni que vayan a tener un peor pronóstico en caso de infectarse con el coronavirus

Los expertos de la SEN han querido aprovechar el Día Mundial del Párkinson para tranquilizar a los pacientes respecto a la infección por coronavirus SARS-Cov-2 porque hasta ahora no hay ninguna evidencia científica que indique que el hecho de padecer la enfermedad implique un mayor riesgo de contraer el virus o de que la infección vaya a tener peor pronóstico.

Consejos para pacientes con párkinson frente al COVID-19

Frente a la pandemia del coronavirus que está afectando especialmente a nuestro país, el Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la SEN ha elaborado una serie de consejos dirigidos a los pacientes con párkinson para prevenir o afrontar el COVID-19:

  • Tranquilidad: actualmente no existen evidencias que señalen que las personas con párkinson corran un mayor riesgo de padecer COVID-19, ni tampoco datos que indiquen que los pacientes vayan a tener un peor pronóstico en caso de infectarse con el nuevo coronavirus.
  • No abandonar los tratamientos: tampoco se han encontrado evidencias de que los tratamientos empleados para la enfermedad de Parkinson aumenten el riesgo de desarrollar la infección, por lo que no se recomienda abandonar dichos tratamientos.
  • Seguir las medidas de prevención: tanto el paciente como el cuidador deben respetar y cumplir las normativas y recomendaciones trasmitidas por el Ministerio de Sanidad y las autoridades, como el lavado y desinfección de las manos con frecuencia, la limpieza del entorno y de los objetos, evitar el contacto con las personas infectadas por SARS-CoV-2, y no tocarse ojos, nariz ni boca sin haberse lavado previamente las manos.
  • Citas médicas: con respecto a la asistencia a consultas de Neurología o citas programadas, lo aconsejable es contactar telefónicamente con el centro para preguntar cómo actuar, y se recomienda que los adultos mayores o con factores de riesgo eviten acudir a ellas excepto si resulta imprescindible.
  • Sigue tus rutinas: es recomendable continuar con las rutinas o actividades que estuviera realizando el paciente en su domicilio y, en la medida de lo posible, continuar con los ejercicios y terapias complementarias que estuviera llevando a cabo.
  • Información a mano: tener disponible siempre en casa una nota con la información sobre el tratamiento que está siguiendo, así como la tarjeta sanitaria.

Dificultades en el diagnóstico del párkinson

El Dr. Pablo Mir Rivera, Coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología, ha explicado que el hecho de que esta enfermedad se asocie con el temblor y otros síntomas motores como la rigidez o los trastornos de la marcha y el equilibrio suele dificultar su diagnóstico, y señala que aunque estos problemas motores son los síntomas que más caracterizan a esta patología, no se manifiestan necesariamente en todos los pacientes, ni tampoco tienen por qué ser los primeros en aparecer.

En algunos casos el párkinson se manifiesta en la infancia o la adolescencia, y alrededor del 15% de los casos que se diagnostican en España se dan en menores de 50 años

La depresión es la primera manifestación del párkinson en el 40% de los pacientes, mientras que entre el 30 y el 40% de los enfermos no presentan temblor. Otros síntomas de la enfermedad son los trastornos cognitivos, del sueño, gastrointestinales, autonómicos o sensitivos.

Según este experto la neurodegeneración que causa el párkinson conlleva una reducción de los niveles de dopamina, que tiene como consecuencia la aparición de los clásicos síntomas motores, pero muchas veces la neurodegeneración se inicia antes de que aparezcan dichos síntomas, por lo que conocer e identificar los signos no motores de la enfermedad es clave para acelerar el diagnóstico.

Factores de riesgo del párkinson

No se conocen todavía todos los factores de riesgo que facilitan el desarrollo del párkinson, pero se han identificado más de 20 mutaciones genéticas que podrían asociarse a alrededor del 30% de las formas familiares de la enfermedad (sobre todo en los casos de inicio temprano) y el 3-5 % de las formas esporádicas. Además también se han identificado otros factores de riesgo como la edad, el sexo, o haber estado expuesto a determinados factores ambientales como ciertos tóxicos o haber sufrido un traumatismo craneoencefálico.

Los síntomas no motores del párkinson como la depresión, la psicosis o la demencia, constituyen la causa principal de morbilidad e institucionalización de los pacientes

La progresión de la enfermedad de Parkinson y los problemas de salud que provoca son diferentes en cada paciente; las alteraciones motoras y la discapacidad que implican son las que tienen un mayor efecto sobre los costes directos de la patología, sin embargo, los síntomas no motores como la depresión, la psicosis o la demencia, entre otros, constituyen la causa principal de morbilidad e institucionalización de los pacientes con párkinson en nuestro país. Se estima que el gasto anual de cada paciente llega a 17.000 € de media, y que el coste económico se incrementa a medida que progresa la enfermedad.

El Dr. Mir afirma que aunque el párkinson es una patología crónica que deteriora significativamente la salud, la autonomía y la calidad de vida del afectado, actualmente disponemos de tratamientos muy eficaces tanto para los síntomas motore,s como los no motores, que pueden contribuir a mejorar su pronóstico, sobre todo si se administran en etapas tempranas de la enfermedad.

Y añade que el tratamiento del párkinson debe ser multidisciplinar, porque es necesario combinar medidas farmacológicas y terapias complementarias, y que sea lo más individualizado posible y se vaya adecuando a las características específicas del afectado, sobre todo a su edad y a su grado de discapacidad según la evolución de la enfermedad.

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