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El consumo de alcohol causa daños irreversibles al feto

El trastorno del espectro del síndrome alcohólico fetal, que se produce a causa del consumo de alcohol durante el embarazo provoca secuelas irreversibles en el bebé y es seis veces más frecuente de lo que se creía.

01/04/2015

Mujer embarazada con una botella en la mano

La ingesta de alcohol durante el embarazo daña el sistema nervioso central y otros órganos del feto

El trastorno del espectro del síndrome alcohólico fetal (TESAF), que se produce a causa del consumo de alcohol durante el embarazo, provoca secuelas irreversibles en el futuro bebé, y un nuevo estudio que se ha publicado en Pediatrics revela que es mucho más frecuente de lo que se pensaba; en concreto, y según los nuevos datos, afecta a entre 6 y 9 de cada mil niños, seis veces más de lo estimado hasta ahora (entre 0,2 y 1,5 niños de cada mil).

El consumo de alcohol de la madre provoca daños irreparables en el sistema nerviosos central, y en otros órganos y sistemas, por lo que el síndrome alcohólico fetal, que puede causar retraso mental e incluso la muerte del feto, tiene otras graves consecuencias dependiendo de la etapa del embarazo; así, en el primer trimestre origina anomalías estructurales (faciales y cerebrales); en el segundo aumenta el riesgo de aborto espontáneo; y en el tercero, reduce el peso, la longitud y el desarrollo cerebral.

El 70% de los niños que han experimentado una elevada exposición prenatal al alcohol presenta alteraciones neuroconductuales

El 70% de los niños que han experimentado una elevada exposición prenatal al alcohol presenta alteraciones neuroconductuales. Como explica la pediatra Inés Hidalgo, el feto es especialmente vulnerable al alcohol porque esta sustancia atraviesa la placenta, y los niveles de alcohol en la sangre del feto se aproximan a los de la madre a las dos horas de la ingesta.

Esta experta ha señalado que los problemas de salud que sufre el niño como consecuencia de la ingesta materna de alcohol en muchos casos no se aprecian hasta la edad escolar, algo que ocurre por ejemplo con el detrioro del sistema nervioso central, que puede originar síntomas como trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), o alteraciones del sueño y de la conducta. Estos niños también pueden presentar labio leporino, paladar hendido, alteraciones de las orejas, y defectos cardiacos, oculares, renales, músculo-esqueléticos y auditivos, entre otros.

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