Hipertiroidismo en los gatos

El hipotiroidismo es una enfermedad endocrina que es más frecuente en los gatos a partir de los 8 años de edad. Conoce sus factores de riesgo, sus síntomas típicos, y las mejores opciones de tratamiento para tu felino.

Hipotiroidismo en gatos: qué es y cómo se produce

Hipertiroidismo en los gatos, síntomas y tratamiento

Actualizado: 5 de abril de 2021

El hipertiroidismo también puede afectar a los gatos, de hecho, más de lo que pensamos. Un estudio reciente cifraba que un 10% de los gatos españoles sufre este problema que afecta a su metabolismo, cuyo principal síntoma es la pérdida de peso a pesar del aumento del apetito.

Los gatos con hipertiroidismo sufren una disfunción de la tiroides, una glándula endocrina situada en el cuello, adyacente a la laringe, que consta de dos partes o lóbulos unidos entre sí y que se encarga de las secreción de dos hormonas: la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). Estas sustancias controlan el metabolismo corporal, fundamental para regular el crecimiento, la temperatura, la frecuencia cardiaca y el nivel de energía. A su vez, la producción de T4 y T3 está influida por la secreción de tirotropina (TSH) en la hipófisis y de TRH en el hipotálamo, dos áreas del cerebro relevantes para el sistema endocrino.

La glándula tiroides de los felinos con esta alteración secreta de manera autónoma y descontrolada grandes cantidades de T4 y T3. En el 99% de los casos, esto se debe a una hiperplasia o a un adenoma tiroideo, que son crecimientos benignos de la tiroides. Solo el 1% tiene su origen en un tumor maligno: el carcinoma tiroideo.

Hipotiroidismo felino, síntomas

Pese al carácter benigno de los adenomas o la hiperplasia, el hipertiroidismo puede afectar seriamente al metabolismo del gato, con consecuencias fatales para su organismo si no se aplica un tratamiento adecuado.

Síntomas del hipotiroidismo felino

Los síntomas del hipertiroidismo felino son suaves al principio, y se vuelven más severos a medida que progresa la enfermedad. Los principales signos que pueden indicar que tu gato sufre este problema endocrino son:

  • Pérdida de peso.
  • Aumento del apetito (polifagia).
  • Síndrome de polidipsia-poliuria (aumento de la sed y de la producción de orina).
  • Cambios de comportamiento: hiperactividad, irritabilidad y ansiedad o estrés.
  • Pelo descuidado.
  • Intolerancia al calor; el animal busca sitios más frescos y a veces jadea.
  • Taquicardia: aumento de la frecuencia de los latidos cardiacos.
  • Diarrea o vómitos, debidos al aumento de la motilidad intestinal.
  • Debilidad muscular, cuello agachado y signos neurológicos por falta de potasio.
Hipotiroidismo felino, síntomas

En casos muy avanzados, especialmente si concurren otras enfermedades, los síntomas son los contrarios: inapetencia, letargia y anorexia.

Cómo afecta el hipotiroidismo a los órganos del gato

Las hormonas tiroideas son fundamentales para el buen funcionamiento de muchos órganos, de forma que el exceso de T4 y T3 puede afectar al animal negativamente y causarle:

  • Problemas cardiacos: el incremento de la frecuencia y la fuerza de los latidos conduce a la hipertrofia del músculo cardiaco, que a la larga desencadena fallo cardiaco.
  • Hipertensión arterial: el aumento de la presión arterial puede dañar órganos vitales como el cerebro, los ojos, los riñones o el corazón.
  • Enfermedad renal crónica (ERC): se debe al aumento del catabolismo de proteínas, a hipertensión, a fallo cardiaco, o a ERC preexistente, algo frecuente en gatos mayores. Inicialmente, el hipertiroidismo aumenta el flujo sanguíneo renal, mejorando su función, por lo que podría enmascarar los síntomas de ERC.

Factores de riesgo del hipotiroidismo felino

A día de hoy, la causa exacta del hipertiroidismo felino no se conoce, pero existen estudios científicos que relacionan ciertos factores ambientales con el aumento de casos, como:

  • Factores de riesgo del hipotiroidismo felino: concentración de yodo en la comida

    Concentración baja de yodo en la dieta: el yodo es imprescindible para el funcionamiento de la tiroides. Si no dispone de él, la glándula se atrofia y no produce T4 y T3. Esto alarma al hipotálamo e hipófisis, que aumentan la secreción de TSH y TRH para que la tiroides secrete más hormonas (feedback positivo). Al final, propicia la hiperactividad de la glándula tiroides, causando hipertiroidismo.

  • Factores de riesgo del hipotiroidismo felino: dietas húmedas en lata

    Dietas húmedas en lata: algunas envases de estas preparaciones alimenticias están fabricados con materiales y aditivos como el resorcinol y el bisfenol A, que reducen la eficacia en la producción de T4 y T3, originando también 'feedback positivo'.

  • Factores de riesgo del hipotiroidismo felino: edad

    Edad: gatos a partir de los 8 años de edad. En los mayores de 13 años la prevalencia aumentaba un 14%.

  • Factores de riesgo del hipotiroidismo felino: raza

    Raza: se cree que los gatos siameses e himalayos están menos predispuestos a padecer la enfermedad.

Diagnóstico del hipotiroidismo felino

Si observamos en nuestro gato síntomas compatibles con hipertiroidismo debemos acudir al veterinario cuanto antes para que confirme el diagnóstico mediante exploración y pruebas, como:

  1. Exploración general: incluye la palpación de la glándula tiroides en el cuello (normalmente estará aumentada de tamaño), auscultación cardiaca (pueden detectarse taquicardia y soplos) y toma de tensión arterial (frecuentemente elevada).
  2. Analítica de sangre y de orina: en el hipertiroidismo están aumentados los niveles de hormonas tiroideas (T4 y T3), de transaminasas hepáticas (ALT, AST y fosfatasa alcalina) y de los indicadores de funcionalidad renal (creatinina, urea, SDMA y fósforo). Los niveles sanguíneos de potasio suelen estar disminuidos. En la orina se pueden detectar niveles altos de proteínas.
  3. Radiografía, ecografía y electrocardiografía: útiles para el diagnóstico de complicaciones cardiacas.
  4. Gammagrafía: es una prueba en la que se utiliza un contraste y una cámara de contaje especial para detectar tejido tiroideo funcional en localizaciones no habituales. Solo se realiza en casos atípicos de hipertiroidismo.
Hipotiroidismo felino: diagnóstico

Tratamiento del hipotiroidismo felino

El hipotiroidismo en los gatos se puede tratar con medicamentos, cirugía, o yodo radiactivo. Los fármacos antitiroideos, como el metimazol o el carbimazol, actúan disminuyendo la producción y liberación de hormonas tiroideas. Se administran al felino por vía oral o en gel transdérmico diariamente. No consiguen curar la enfermedad, pero sí controlarla a medio-largo plazo.

Hipotiroidismo felino: tratamiento

Apenas tienen efectos secundarios y son bastante bien tolerados por el gato, pero es necesario realizar analíticas sanguíneas periódicamente para ajustar la dosis. Los efectos del hipertiroidismo en otros órganos se suelen corregir una vez iniciado el tratamiento, pero a veces es necesario añadir fármacos antihipertensivos o para mejorar la función renal.

Tratamiento quirúrgico y terapia con yodo radioactivo

La extirpación quirúrgica del tejido tiroideo anómalo puede ser curativa, aunque en algunos gatos la tiroides sana no reseccionada podría desarrollar la enfermedad a largo plazo. Requiere tratamiento antitiroideo previo durante 3-4 semanas y la estabilización de las enfermedades cardiaca o renal preexistentes. No está exento de complicaciones, como el daño en las glándulas paratiroides o el nervio laríngeo.

Hipotiroidismo felino: tratamiento con cirugía

La terapia con yodo radioactivo es una alternativa eficaz y segura, que no requiere anestesia. Consiste en una inyección de este elemento (I131), que se fija selectivamente en el tejido tiroideo enfermo, destruyéndolo sin afectar a los tejidos circundantes. Los inconvenientes son que solo se realiza en centros especializadas, el coste es elevado, y es necesaria la hospitalización durante unos días del felino hasta que la radioactividad descienda a niveles aceptables por el ser humano.

Prevención y detección precoz del hipotiroidismo en el gato

El hipertiroidismo felino resulta difícil de prevenir, ya que no se conocen con exactitud las causas que lo originan, aunque parecen estar relacionadas con la dieta. Por ello, ofrecer una alimentación de alta calidad con una cantidad balanceada de yodo, y evitar el abuso de comida enlatada, puede ser beneficioso para nuestro gato.

Hipotiroidismo felino: prevención

Del mismo modo, es muy recomendable realizar una analítica sanguínea anual, especialmente a partir de los 8 años, para detectar la enfermedad precozmente y tratarla cuanto antes.

Creado: 31 de marzo de 2021

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