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Los padres primerizos suelen engordar

El índice de masa corporal de los hombres que son padres por primera vez aumenta alrededor del 2%, lo que equivale a casi dos kilos en un varón de 1,80 metros de estatura, según ha revelado un nuevo estudio.
Un padre obeso sostiene a su bebé

Los padres primerizos tienen menos tiempo para cuidarse y hacen menos ejericio.

29 de Julio de 2015

Durante el embarazo es frecuente que las mujeres ganen algún kilo más de lo recomendado, sin embargo, un nuevo estudio realizado en la Universidad de Northwestern de Chicago, en Estados Unidos, ha revelado que también los hombres suelen engordar cuando son padres primerizos. De hecho, y según los resultados del trabajo, la paternidad se relaciona con un aumento del 2% en el índice de masa corporal (IMC), que en el caso de un varón de 1,80 metros de estatura se corresponde con casi dos kilos más de peso. Este incremento se produce, además, independientemente de que el padre viva o no con su hijo.

Los investigadores asocian el aumento de peso con los cambios en el estilo de vida y en los hábitos de alimentación que conlleva el hecho de ser padre por primera vez

Para llegar a esta conclusión, los investigadores siguieron a más de 10.000 hombres desde la adolescencia y a lo largo de 20 años. Durante ese tiempo, midieron su IMC en cuatro momentos diferentes: al principio y al final de la adolescencia, a mediados de la década los 20, y al comienzo de los 30 años. Se tuvieron en cuenta otros factores como la raza, la paternidad, la educación o los ingresos económicos.

Craig Garfield, uno de los autores del trabajo, asocia el incremento del IMC observado con los cambios en el estilo de vida y en los hábitos de alimentación que conlleva el hecho de ser padre por primera vez, algo similar a lo que ocurre con el matrimonio que, en estudios previos, también se había relacionado con un aumento de peso en los hombres.

En el caso de la paternidad la presencia de un niño pequeño en el hogar suele traer aparejada la adquisición de alimentos como galletas, chocolate, pizza, y otros productos similares que aportan más calorías a la dieta. También influye, explica Garfield, que los padres tienden a comerse los restos del plato de sus hijos, y que tienen menos tiempo para cuidarse y suelen hacer menos ejercicio.

Este experto advierte de que la paternidad puede ejercer un efecto sumatorio sobre los kilos que se engordan tras el matrimonio, y afectar negativamente a la salud de los jóvenes, por lo que sugiere que los pediatras aprovechen cuando los padres lleven a los niños a su consulta y les aconsejen para que mantengan un estilo de vida saludable con el objetivo de prevenir la obesidad.

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