El ayuno mejoraría los efectos del tratamiento del cáncer de mama

Las dietas que imitan el ayuno podrían beneficiar a los pacientes con cáncer de mama, pues estudios en animales y humanos muestran que mejoran la eficacia del tratamiento hormonal que se usa contra estos tumores.
Escrito por: Natalia Castejón

23/07/2020

El ayuno podría mejorar los efectos del tratamiento del cáncer de mama

Una investigación realizada por investigadores de la University of Southern California y el IFOM Cancer Institute en Milán –en colaboración con la Universidad de Génova– ha comprobado que la terapia hormonal junto con dietas que imitan el ayuno podrían ayudar a tratar de manera eficaz el cáncer de mama, según los resultados obtenidos en ensayos clínicos hechos en ratones, y en dos realizados en humanos, aunque de pequeño tamaño.

En el estudio, que se ha publicado en la revista Nature, se ha observado que el ayuno ayudaba a reducir los niveles de insulina en sangre, además del factor de crecimiento IGF1 –similar a la insulina– y la leptina. En los animales se encontró que estos efectos parecen aumentar la efectividad de los fármacos hormonales contra el cáncer, como el fulvestrant y el tamoxifeno, usados para tratar esta enfermedad, además de retrasar la resistencia a estos medicamentos.

El ayuno hace más eficaz la quimioterapia en ratones

Valter Longo, uno de los autores del estudio, ha expuesto que este tipo de dieta junto con la terapia endocrina puede reducir el tamaño de los tumores, revertir los que son resistentes en ratones y prevenir la hiperplasia endometrial inducida por tamoxifeno, en la que el endometrio –revestimiento del útero– se vuelve más espeso de lo normal.

Una dieta que simula el ayuno altera el IGF1, la leptina y la insulina, lo que mejora el efecto de los fármacos hormonales contra el cáncer de mama

Las investigaciones que se realizaron en humanos (una con 36 pacientes, y otra, publicada en Nature communications, con 129) mostraron que los pacientes con dietas de ayuno obtenían una mayor eficacia en los resultados de la quimioterapia. Además, las pruebas con humanos revelaron resultados muy similares a los observados en los ratones, pues disminuyeron los niveles de insulina, leptina e IGF1, y los dos últimos se mantuvieron a niveles bajos durante periodos prolongados.

En los ratones estos efectos duraderos se asociaron con una actividad anticancerígena a largo plazo, pero todavía es necesario realizar más estudios en personas, que incluyan entre 300 y 400 participantes. De comprobarse estos efectos de la dieta sobre el cáncer de mama, se podría desarrollar un programa nutricional como arma para combatir de manera más eficaz el cáncer sin efectos secundarios graves.

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