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Tomar kéfir podría ayudar a reducir la presión arterial alta

Consumir kéfir ayuda a equilibrar la microbiota intestinal, lo que reduce los niveles de endotoxinas y mejora la comunicación entre el cerebro y el intestino, favoreciendo una bajada de la presión arterial.
Escrito por: Natalia Castejón

30/04/2018

bebida de kéfir con el hongo

El kéfir restauró el equilibrio natural de cuatro bacterias en el intestino.

Beber de manera habitual kéfir, una bebida con base de leche fermentada por un hongo con forma de coliflor, podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar hipertensión arterial, tal y como se ha expuesto en la reunión anual de la Sociedad Americana de Fisiología que tiene lugar en el Experimental Biology 2018 (EE.UU.).

En estudios anteriores ya se había demostrado que un desequilibrio en la microbiota intestinal –la colonia de bacterias del intestino– podría aumentar la presión arterial en algunas personas. Por ese motivo, algunos investigadores de la Universidad de Auburn (EE.UU.) y de la Universidad de Vila Velha (Brasil) realizaron ensayos con ratas para determinar si las propiedades beneficiosas que se le atribuyen al kéfir podrían ayudar también a revertir este problema cardiovascular.

El sistema digestivo podría estar relacionado con el nervioso, por lo que al mejorar la microbiota con el kéfir también se reduciría la presión arterial

Menos presión arterial y menos endotoxinas con el kéfir

Para ello dividieron a las ratas en tres grupos; uno formado por ratas con hipertensión que tomaron kéfir, otro por ratas con la enfermedad, pero a las que no se les suministraron este alimento, y un tercer grupo con roedores que no presentaban hipertensión y que no fueron tratados. Los resultados, tras nueve semanas de pruebas, fueron que las ratas con hipertensión que tomaron esta bebida tuvieron unos niveles más bajos de endotoxinas–unas sustancias tóxicas para las células–, una menor presión arterial, y una mejor permeabilidad en el intestino, respecto al grupo que no tomó kéfir.

Concretamente, los investigadores observaron que esta bebida probiótica restauró el equilibrio natural de cuatro bacterias en el intestino, y de una enzima localizada en el cerebro que es necesaria para que el sistema nervioso funcione con normalidad. Este hallazgo establece una relación entre el sistema nervioso y el digestivo, que podrían estar comunicados durante la hipertensión, por lo que actuando sobre uno se obtendrían mejoras en el otro.

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