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El consumo de alcohol en el embarazo altera los genes del bebé

Las mujeres embarazadas que beben alcohol en cantidades moderadas o altas corren el riesgo de que se altere el ADN del bebé que esperan, en concreto, dos genes que influyen sobre la respuesta al estrés y el reloj biológico.
Escrito por: Eva Salabert

23/08/2019

Mujer embarazada bebiendo una copa de vino

Las evidencias científicas han demostrado los peligros de consumir alcohol durante el embarazo, y los expertos afirman que no hay ninguna cantidad que se considere segura para el feto, por lo que las embarazadas deben abstenerse de beber esta sustancia. Un nuevo estudio, además, ha revelado que su ingesta puede incluso alterar el ADN del futuro bebé.

Los investigadores habían realizado un estudio previo en el que descubrieron que el abuso del alcohol o su consumo en forma de atracones podía originar una alteración genética duradera en los adultos, y por ello decidieron averiguar si este tipo de cambios inducidos por el alcohol también se producía en 30 mujeres en estado y 359 niños.

Cambios que induce el alcohol en los bebés

Los resultados de la investigación, que ha sido liderada por la Universidad de Rutgers (Estados Unidos) y se ha publicado en Alcoholism: Clinical and Experimental Research, han mostrado que el consumo entre moderado y elevado de alcohol durante la gestación provoca cambios en dos genes: el POMC –que regula la respuesta al estrés–, y el PER2, que afecta al reloj biológico del organismo.

Los bebés que habían estado expuestos al alcohol en el útero presentaban niveles mayores de cortisol –la hormona del estrés–, que puede provocar problemas de salud

Estos científicos establecieron el consumo moderado de alcohol en tres bebidas en cinco o más ocasiones a lo largo de un mes, y un consumo excesivo en cuatro bebidas o más durante el mismo periodo de tiempo, y también comprobaron que los bebés que habían estado expuestos al alcohol en el útero –que pasa de la sangre materna al cordón umbilical­– presentaban niveles mayores de cortisol –la hormona del estrés–, que puede deteriorar el sistema inmune y provocar problemas de salud.

Dipak K. Sarkar, autor principal del trabajo, ha explicado que sus hallazgos pueden contribuir a que los científicos puedan identificar biomarcadores que sea posible medir, como proteínas o genes alterados, que predicen los riesgos de la exposición prenatal al alcohol, así como el desarrollo de pruebas que permitan detectar que se ha producido dicha exposición, y realizar por tanto un diagnóstico precoz para llevar a cabo una intervención temprana que mejore la salud y la vida de los niños afectados.

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