Hallan una enfermedad del bulldog inglés que se confunde con cáncer

Algunos bulldogs ingleses pueden desarrollar linfocitosis policlonal de células B, un síndrome benigno pero que se suele confundir con un cáncer; este descubrimiento podría evitar diagnósticos erróneos en las mascotas.
Escrito por: Natalia Castejón

08/01/2021

Enfermedad del bulldog similar al cáncer

Existe un síndrome benigno que suele aparecer en los perros de raza bulldog inglés y que se suele confundir con cáncer canino, concretamente con la leucemia. Se llama linfocitosis policlonal de células B y hace que muchos perros reciban tratamiento sin necesitarlo, o incluso sean sacrificados por este motivo. Ahora un estudio ha demostrado que es muy común este diagnóstico erróneo e insta a los veterinarios a que lo tengan en cuenta.

La investigación, que ha sido publicada en el Journal of Veterinary Internal Medicine, ha analizado 84 casos de bulldogs ingleses que tenían niveles altos de células B en la sangre, un síntoma que también ocurre en la leucemia. Para ello, analizaron los sueros de los canes y evaluaron los tipos de anticuerpos que habían producido, y si las células B eran idénticas o no, pues si lo fuesen ello indicaría que provienen de una misma célula y que probablemente son cancerosas.

"Este importante hallazgo demuestra que no debemos asumir que un recuento alto de células B siempre indica cáncer en los bulldogs ingleses", Janet Patterson-Kane

Los resultados mostraron que el 70% de los perros no tenía cáncer; además, los que desarrollaron el síndrome benigno tendían a ser jóvenes, de solo uno o dos años. Tres cuartas partes de ellos eran machos y además más de la mitad presentaban un bazo agrandado, la mayoría tenían hiperglobulinemia –exceso de globulinas en la sangre– y un exceso de anticuerpos en la circulación sanguínea.

Se podrán evitar diagnósticos erróneos en perros

"Este importante hallazgo demuestra que no debemos asumir que un recuento alto de células B siempre indica cáncer en los bulldogs ingleses", indica Janet Patterson-Kane, directora científica de la Morris Animal Foundation y una de las autoras del estudio. Esta información puede hacer que los veterinarios no realicen un diagnóstico erróneo y podría ayudar a salvar muchas vidas caninas.

Los investigadores también están analizando si este síndrome también podría darse en otras razas de perros, y para ello están buscando mutaciones genéticas que podrían conducir a este síndrome. Además, creen de manera casi segura que este síndrome tiene una causa genética subyacente, por lo que no parece tener un curso clínico maligno.

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