Una de cada dos personas muestra actitudes de discriminación por edad

La mitad de la población mundial tiene actitudes de discriminación por edad, según un informe de la OMS que alerta de las consecuencias del edadismo sobre la salud de mayores y jóvenes, peor acceso a atención médica o desventajas profesionales.
Escrito por: Eva Salabert

18/03/2021

OMS alerta de la discriminación por edad

Las personas podemos ser discriminadas por muchas razones: sexo, religión, creencias políticas, raza, cultura…, pero también por la edad que tenemos, lo que también se conoce como edadismo. La discriminación por edad consiste en utilizar la edad que tienen las personas para clasificarlas de forma que se encuentren en desventaja, o sufran daños e injusticias. Se puede manifestar de muchas maneras, incluyendo actitudes prejuiciosas, actos discriminatorios, y políticas y prácticas institucionales que favorecen que estas creencias estereotipadas se mantengan en el tiempo.

La discriminación por edad está muy extendida en el mundo, hasta el punto de que una de cada dos personas manifiesta esta actitud, según el Informe mundial sobre el edadismo, elaborado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (UN DESA) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

La discriminación por edad se asocia con una peor salud física y mental de los adultos mayores, mayor aislamiento social e inseguridad económica, menor calidad de vida y fallecimiento prematuro

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta hoy este documento, que se ha basado en una encuesta realizada a 83.034 personas residentes en 57 países y cuyos resultados revelan que uno de cada dos encuestados mostraba actitudes moderadas o muy discriminatorias, es decir prejuicios y estereotipos relacionados con la edad.

Las personas mayores y los jóvenes son los que mayor discriminación sufren en función de su edad. Ambos grupos suelen encontrarse en desventaja en el ámbito profesional. El acceso a la formación especializada es mucho más difícil a medida que se cumplen años, mientras que los jóvenes muchas veces tienen más dificultades en áreas como el empleo, la vivienda, la salud o la política, donde con frecuencia no se les tiene en cuenta.

"Este informe describe la naturaleza y la escala del problema, pero también ofrece soluciones en forma de intervenciones basadas en la evidencia para acabar con la discriminación por edad en todas las etapas"

La pandemia por COVID-19 ha puesto de manifiesto que la discriminación por edad está ampliamente generalizada, ya que en el discurso público y en las redes sociales se ha estereotipado tanto a los mayores como a los jóvenes. Lo más relevante es que, según denuncian, en determinados contextos la edad ha constituido el único criterio para acceder a la atención médica, a tratamientos que salvan vidas, o al aislamiento físico.

Fuente: OMS

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, ha declarado que “mientras los países buscan recuperarse y reconstruirse de la pandemia, no podemos permitir que los estereotipos basados en la edad, los prejuicios y la discriminación limiten las oportunidades de garantizar la salud, el bienestar y la dignidad de las personas en todas partes”, y que “este informe describe la naturaleza y la escala del problema, pero también ofrece soluciones en forma de intervenciones basadas en la evidencia para acabar con la discriminación por edad en todas las etapas”.

Consecuencias del edadismo en la salud física y psicológica

El Informe global sobre discriminación por edad muestra el impacto que tiene el edadismo sobre los afectados por este tipo de discriminación y la sociedad en general, y ofrece recomendaciones para combatirlo y crear sociedades más integradoras para todas las edades. Estas son sus principales conclusiones:

  • En muchas instituciones y sectores de la sociedad, incluidos los que proporcionan atención médica y social, los medios de comunicación, el ámbito profesional, o el sistema legal, se produce discriminación por edad. Utilizar la edad como criterio para racionar la asistencia sanitaria es una práctica muy extendida, y una revisión de estudios de 2020 reveló que en el 85% de 149 estudios la edad fue determinante para decidir quién recibía ciertas terapias.
  • La discriminación por edad tiene graves consecuencias como una peor salud física y mental de los adultos mayores, así como mayor aislamiento social y soledad, más inseguridad económica, una disminución de su calidad de vida y el fallecimiento prematuro.
  • Su impacto negativo sobre la salud se produce a través de tres vías: psicológica, conductual y fisiológica. A nivel psicológico porque puede aumentar el estrés; a nivel conductual porque la autopercepción negativa del envejecimiento hace que el individuo cuide menos su salud y, por ejemplo, no se tome los medicamentos que le han prescrito; y fisiológicamente porque los estereotipos negativos de la edad predicen alteraciones perjudiciales en el cerebro años después, incluida la acumulación de placas y ovillos (asociada al alzhéimer) y la reducción del tamaño del hipocampo.
  • El edadismo aumenta otros prejuicios, como los relacionados con la discapacidad, el sexo o la raza.
  • Se estima que alrededor de 6,3 millones de casos de depresión en el mundo están relacionados con la discriminación por edad.
  • La discriminación por edad genera un coste de miles de millones de dólares al año para los países.

Los creadores del informe solicitan que se adopten medidas urgentes para combatir la discriminación por edad y señalan que las leyes y políticas que abordan este problema, las actividades educativas e intergeneracionales destinadas a mejorar la empatía y a informar para disipar las dudas y eliminar los prejuicios, contribuyen a reducir la discriminación por edad.

Por todo ello, animan a trabajar juntos para cambiar cómo pensamos, sentimos y actuamos hacia la edad y el envejecimiento, y progresar hacia la Década del Envejecimiento Saludable de la ONU.

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