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Belleza y bienestar
Manicura perfecta
Para que tus uñas estén bonitas y elegantes, además de saludables, es fundamental conocer los secretos de una buena manicura. Te contamos paso a paso el ritual para que las puedas cuidar desde tu hogar.
Escrito por Carmen Salmerón, Periodista especializada en Salud

Cómo tratar uñas con problemas

Cómo tratar uñas con problemas

La sequedad y el abuso de lacas pueden provocar una pérdida de queratina que deteriora las capas que conforman las uñas.

Casi todos los trastornos de las uñas se suelen deber a la falta de cuidados y, por ello, se pueden revertir fácilmente. Cuando observes que tus uñas están demasiado blandas o duras, tienen nervaduras, se rompen constantemente, o amarillean, préstales atención y dedícales un cuidado extra para recuperarlas. Te ofrecemos algunos consejos para tratar uñas con problemas:

  • Se doblan con facilidad: puede que las estés dejando demasiado tiempo sumergidas en líquidos o que estos sean agresivos. Procura mantenerlas secas y limpias la mayor parte del tiempo, y usa guantes protectores cuando trabajes. Un tratamiento específico endurecedor te ayudará también a reforzarlas.
  • Están muy duras: es un síntoma claro de sequedad. Podrás corregirlo hidratándolas con cremas o aceites específicos tras cada lavado. Para acelerar el proceso prueba a cubrir manos y uñas por la noche con una buena capa de manteca de karité pura, un aceite vegetal, o una crema muy hidratante, y duerme con unos guantes de algodón. Repítelo varias veces a la semana.
  • Uñas con surcos. Aparecen cuando se han utilizado sustancias fuertes como la lejía y otros desinfectantes sin haberse protegido las manos. También pueden aparecer estos surcos transversales (o nervaduras) como resultado de una manicura agresiva que haya cortado las cutículas. Elimina el contacto con los líquidos agresivos usando guantes y cura con una buena hidratación diariamente hasta que observes su recuperación.
  • Frágiles y quebradizas. La sequedad y el abuso de lacas pueden provocar una pérdida de queratina que deteriora las capas que conforman las uñas. Cuidarlas con una buena hidratación a base de aceites y descansar de los esmaltes puede resolver el problema. También existen sérums específicos para reforzarlas.
  • Amarillentas. Si se llevan las uñas pintadas continuamente los óxidos de las lacas acaban afectándolas. Descansar una semana cada quince días y protegerlas con una buena base te ayudará a solventar este problema.
  • Uñas encarnadas. Esto se produce cuando se cortan demasiado y el borde de la uña acaba penetrando en la carne inflamándola. Aunque es más común en los pies, algunas manos muy sensibles como las de los niños pueden resentirse con este problema, por lo que hay que extremar su cuidado y no cortarlas excesivamente.
  • Dermatitis de contacto y alergias. Algunos componentes plastificantes de las lacas de uñas producen una reacción dermatológica en la piel. En ocasiones también pueden provocar alergias en los ojos. En ese caso hay que abandonar el uso de las lacas.
  • Otras alteraciones. Siempre que la manicura no se realice correctamente, o se abuse de las lacas, se pueden agravar patologías preexistentes como la psoriasis, que acabarían infectando también a las uñas. Acude al dermatólogo si ves que tu afección empeora.

Actualizado: 29 de Agosto de 2017

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