Pestañas magnéticas

Las pestañas postizas magnéticas son una opción más rápida y segura que las que se colocan con pegamento, y más económica que las extensiones. Conoce sus ventajas, y cómo ponértelas y cuidarlas para que duren más.
Pestañas magnéticas

Actualizado: 17 de febrero de 2020

¿A quién no le gustaría tener una mirada de infarto? Unas buenas pestañas pueden ayudar en el propósito, pero si las tienes finas y las máscaras o los liftings no hacen mucho por ti, te proponemos una opción que no te dejará indiferente. Se trata de las pestañas postizas magnéticas que, a diferencia de las que se comercializaban hasta ahora, se colocan gracias a sus microimanes, y no con pegamento.

Las pestañas magnéticas no son más que una tira de pelos –naturales o sintéticos– que tienen colocados de dos a cinco microimanes de forma rectangular en la base, lo que les permite adherirse a cualquier superficie imantada. A día de hoy existen dos opciones de colocación de estas extensiones postizas: usando dos tiras de pestañas imantadas que se unen dejando las nuestras en medio, o empleando un gel delineador con partículas de imán, al que se adhiere una tira de pelo tras colocarlo en el párpado del ojo.

En ambos formatos se puede elegir el grosor y largura de las pestañas, y además las tiras se pueden adaptar a cada ojo cortando una parte de los extremos, desde el último imán hacia el exterior, y así se verán mucho más naturales.

Cómo se colocan las pestañas magnéticas

Puede que parezca una tarea complicada colocarlas bien, pero una vez que se coge el truco lo demás es coser y cantar. Vamos a explicar, paso a paso, la colocación de ambos tipos de pestañas imantadas:

Ventajas del uso de pestañas magnéticas

Las pestañas magnéticas tienen grandes ventajas frente a sus competidoras, las postizas con pegamento y las extensiones de pestañas pelo a pelo. Y es que estas se pueden quitar y poner mucho más rápido, en tu propia casa, sin pegamentos que puedan dañar la piel o el pelo, y con un acabado natural a prueba de gestos, e incluso viento.

Otra de sus virtudes es que se quitan con mucha facilidad; basta con tirar levemente de ellas hacia la punta de la pestaña para que se separen de las naturales en segundos, y con aproximadamente unos 20 usos resulta una opción más económica que las extensiones de pestañas: alrededor de 20 euros, frente a 60 euros.

Cómo se colocan las pestañas magnéticas

Colocarse estas líneas de pelo es seguro, ya que los imanes son de muy pequeño tamaño y no interfieren en la salud ocular. Sin embargo, sí hay que tener en cuenta durante su colocación que si se hace demasiado cerca del párpado puede pellizcar la piel, y que la presión que ejercen los imanes en los pelos que quedan entre medias –en el caso de las magnéticas de doble tira– hace que puedan caerse al quitarlas, algo que también puede pasar con tan solo frotarse los ojos.

Recomendaciones para un uso seguro de las pestañas magnéticas

Para que las pestañas magnéticas te duren lo máximo posible, unos 20 usos, debes tener en cuenta estos consejos de higiene y seguridad:

  • Al igual que con el cepillo de dientes, las pestañas magnéticas no se deben compartir con otra persona, pues pueden transmitir infecciones oculares.
  • Guarda tus pestañas en una caja cerrada en la que no pueda entrar el polvo o la humedad.
  • Límpialas correctamente con agua micelar tras usarlas; así eliminarás cualquier resto de maquillaje y evitarás infecciones.
  • Para que se vean más naturales se recomienda hacer un delineado negro, que disimulará los pequeños imanes, que podrían ser visibles al mirar hacia arriba.
  • Si tienes un brote de conjuntivitis o un orzuelo debes evitar usar las extensiones magnéticas, pues pueden irritar más los ojos y constituir el hábitat perfecto para que las bacterias, virus y hongos colonicen, y puedan infectarte de nuevo en el siguiente uso.
  • En el caso de que el brote de conjuntivitis comience con las pestañas colocadas lo recomendable es deshacerse de ellas, pues pueden estar contaminadas.
  • Antes de colocárselas es importante lavarse bien las manos, pues pueden entrar en algún momento en contacto con los ojos e infectarlos.
  • Tómate tu tiempo a la hora de ponerte las pestañas; hacerlo en movimiento –por ejemplo en un coche–, o sin la precisión necesaria, puede causar lesiones o impedir que proporcionen el aspecto natural deseado.
  • Si te vas a hacer una resonancia magnética deberás tener en cuenta que no podrás llevar puestas las pestañas, ni aplicado el delineador de esta gama, pues la máquina que realiza esta prueba funciona como un gran imán y podría causarte daños.

Creado: 14 de febrero de 2020

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