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Gomina, todo lo que estabas haciendo mal

Si deseas lucir un peinado perfecto e inamovible, te ofrecemos una guía de uso de la gomina –que han vuelto a poner de moda celebrities como las Kardashian– para lograr un resultado ideal y evitar que este producto dañe tu cabello.
Gomina, todo lo que estabas haciendo mal

El cabello con mucha gomina o mal aplicada puede ofrecer una imagen contraria a la deseada: pelo apelmazado, sin brillo, y con aspecto de estar sucio.

La gomina ha vuelto a ser tendencia gracias a que las Kardashian han revelado que su truco para que su peinado se mantenga intacto durante horas es el empleo de un tipo de gomina denominado Moco de Gorila. Y es que aunque desde que se popularizara el uso del gel fijador gracias al tupé que lucía Danny Suko en Grease, este había perdido popularidad frente a otros productos similares, como las ceras para el cabello –que proporcionan un acabado mucho más natural–, parece que la gomina está de moda otra vez, y por ello te contamos todo lo que debes saber sobre su uso para conseguir un resultado estético ideal sin deteriorar tu salud capilar.

Existen varios productos para lograr un peinado perfecto y para dar un aspecto diferente y cuidado a tu pelo, como la tradicional laca, la cera, o la gomina. Su utilidad es muy parecida, pero la diferencia se encuentra en los acabados, ya que mientras que la laca y la cera son ligeras y proporcionan un aspecto natural al cabello a la vez que lo fijan, el gel fijador se caracteriza por aportar brillo, un efecto mojado, y una alta fijación.

Cómo aplicar la gomina

Si has decidido utilizar gomina para mantener congelado tu peinado, estos son los pasos que debes seguir. En primer lugar, deberás preparar tu pelo antes de la aplicación desenredándolo por completo. El gel fijador se puede echar con el cabello seco o húmedo, aunque Jorge Barrera, propietario y peluquero de CutMe Madrid, recomienda hacerlo en mojado para que sea más fácil de extender y que no queden grumos.

Para evitar daños en tu pelo o cuero cabelludo compra gominas libres de alcohol, aplica poco producto, no abuses de su uso, y lava bien el cabello con agua y jabón al llegar a casa

Este experto también nos ha explicado cómo aplicar la gomina como un profesional. La cantidad de producto dependerá del peinado y de la largura del pelo pero, en general, para un peinado de punta en cabello corto será suficiente con echar una porción del tamaño de una avellana, mientras que si el pelo es más largo y necesitas llevarlo hacia atrás deberás utilizar como mínimo el equivalente a tres avellanas de gomina.

Si te vas a poner gomina por todo el pelo, y quieres evitar los antiestéticos grumos, frota el producto en las manos antes de aplicarlo, pero si únicamente deseas ponerlo en una parte, extiende el gel solo por tus dedos, ya que así la aplicación será mucho más precisa. Es muy importante que evites que el producto entre en contacto con la zona del cuero cabelludo, pues puede resecarlo.

Dependiendo del peinado elegido, puedes usar un peine para darle la forma deseada al cabello; eso sí, date prisa, pues en cuanto pasen unos pocos minutos la gomina se secará y ya no podrás moldearlo a tu gusto. Algunos de los peinados que se suelen hacer con gomina son los tupés, las puntas disparadas, el pelo hacia atrás fijado por completo o solo por los laterales, coletas altas perfectas, o recogidos.

Riesgos del uso de la gomina

La composición de la gomina está basada en alcohol y polímeros de acrilato, materiales sobre los que la dermatóloga Gloria Garnacho Saucedo, miembro del Grupo Español de Tricología de la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV), alerta de que usados de manera habitual pueden causar serios problemas en nuestra salud capilar. Entre los más comunes se encuentran:

  • Deshidratación: el alcohol y los productos agresivos que contiene la gomina provocan que el pelo y el cuero cabelludo pierdan su humedad natural. El resultado es una deshidratación que puede provocar la debilidad del cabello, pues está muy seco, así como sequedad en la piel de la cabeza.
  • Caspa: como consecuencia de la sequedad y desnutrición del cuero cabelludo el organismo reacciona produciendo caspa, que causa picor, irritación y descamación. La gomina, aparte de poder producir esa sequedad, también obstruye los folículos pilosos del cabello, por lo que el sebo producido no sale al exterior. Esto puede derivar en dermatitis seborreica, inflamación del cuero cabelludo, o acné.
  • Caída del cabello: el pelo, al estar deshidratado de manera muy continuada, se debilita y se vuelve frágil, siendo propenso a la caída. Las células de la fibra capilar mueren como consecuencia de la agresividad de muchos de los componentes de la gomina y por los agentes externos contaminantes, lo que puede dar lugar a algún tipo de calvicie.
  • Mala imagen: a veces el cabello con mucha gomina o mal aplicada puede ofrecer la imagen contraria a la deseada: pelo apelmazado, sin brillo, y con aspecto de estar sucio, son algunos de los efectos secundarios del mal uso del gel fijador.
  • Otros daños: el uso excesivo de los geles fijadores también puede propiciar las puntas abiertas, el adelgazamiento del cabello, y su decoloración, especialmente en personas teñidas, pues alteran el pH del pelo.

Lo mejor para evitar todos estos riesgos es comprar productos que sean libres de alcohol, no aplicar grandes cantidades de producto ni hacerlo en la raíz del cuero cabelludo, no abusar de su uso y solo utilizarlo de manera esporádica, y lavar bien el cabello con agua y jabón al llegar a casa. De esta manera evitaremos que los ingredientes que dañan el pelo estén presentes en él más tiempo del necesario.

Recuerda también que se debe evitar la exposición al sol con gomina o realizar deporte con ella, pues al obstruir los poros no permite la transpiración.

Adiós a los piojos con la gomina

Al igual que en los mayores, el uso de la gomina de manera reiterada en los niños también puede provocar la rotura del pelo, la ausencia de brillo y, lo que es más importante, daños en el cuero cabelludo, pues la piel es mucho más sensible que la de un adulto, como nos ha explicado Jorge Barrera, propietario y peluquero de CutMe Madrid. Por ello, no se debe aplicar nunca en bebés, y solo hacerlo de manera ocasional en los niños.

Aunque no se recomienden estos geles para los más pequeños, son muchos los productos contra los piojos que están elaborados con siliconas, que actúan mediante asfixia en vez de utilizar productos tóxicos para matarlos, pues estos son mucho más agresivos para los niños. “Los geles de fijación podrían servir para el tratamiento contra los piojos, o al menos para evitar la adhesión de los parásitos a la fibra capilar”, afirma la Dra. Gloria Garnacho.

Aun así, la dermatóloga recomienda que se valore que se trate de productos respetuosos con la piel de los niños para evitar posibles daños. También deben ser fáciles de eliminar con agua, pues si quedan algunos residuos en el cuero cabelludo y en el pelo de los más pequeños podrían causarles problemas como sequedad o irritación.

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