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Hilos tensores, el lifting sin cirugía
Si crees que tu piel esta algo caída o quieres disimular alguna arruga, pero te da miedo pasar por quirófano, los hilos tensores pueden ser la alternativa que buscas. Descubre cómo actúan y qué tratan estos hilos mágicos.
Escrito por Natalia Castejón, Periodista especializada en vida saludable

Qué son los hilos tensores

Hilos tensores, el lifting sin cirugía

Los hilos tensores –también llamados mágicos– son una técnica de medicina estética que tiene como finalidad crear una tensión en la piel para evitar que se vea flácida, disimular las pequeñas arrugas, o elevar ciertas partes del rostro o del cuerpo; además, ayuda a generar la producción de colágeno y elastina, lo que mejora el aspecto y la sujeción de los tejidos, y activa la microcirculación de la zona, aumentando la síntesis de colágeno y la regeneración de las células.

Este tipo de intervención se realiza de manera ambulatoria, con una pequeña dosis de anestesia local, de una forma rápida y poco invasiva y con una recuperación inmediata. Por ello, desde hace algunos años se ha puesto de moda como alternativa al lifting, que sí requiere la entrada en un quirófano, y cuya vuelta a la normalidad conlleva más tiempo.

Para conseguir los objetivos descritos se utilizan unos filamentos quirúrgicos que se colocan por debajo de la piel y que no se aprecian a simple vista. Estos hilos tienen su origen en Japón y son utilizados para realizar suturas internas, pues una de sus principales características es que son reabsorbibles y biocompatibles. Al igual que ocurre con los hilos convencionales, los hay de diferentes grosores y longitudes –dependiendo de la zona a tratar, si es facial o corporal–, pero también se diferencian según el material del que están hechos, o su forma.

Tipos de hilos tensores

Entre los hilos tensores más usados, según nos ha contado la Dra. Petra Vega, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), están los de polidioxanona (PDO) o de ácido poliláctico, en cuanto al material con el que están hechos, y la diferencia entre ellos está en su duración. Los de PDO son absorbidos en unos tres meses y sus efectos duran entre nueve y 12 meses, mientras que los polilácticos son reintegrados por el organismo en unos seis meses, y sus efectos se mantienen entre un año y medio y dos años.

Tipos de hilos tensores

Por otro lado, explica la Dra. Vega, los hilos tensores se pueden distinguir según su forma, si son lisos o espiculados –una especie de espinas bidireccionales que actúan como un ancla en la piel–. La diferencia en este caso depende de las necesidades que tenga el paciente, si es solo dar luminosidad o quitar arrugas finas se utilizarán los lisos, si la piel está caída, o se quieren levantar, por ejemplo, las mejillas, se utilizarán los espiculados.

Precio de los hilos tensores

El coste aproximado que tiene este tratamiento estético varía en función de la cantidad, la longitud, el tipo de hilos, y la marca escogida. La Dra. Vega nos ha explicado que van desde los 10 a los 50 euros la unidad, los lisos, y entre los 30 y los 250 euros en el caso de los espiculados. Recuerda siempre elegir un centro cualificado con médicos especializados en esta técnica, y no dejarte llevar por un precio bajo.

Actualizado: 19 de Agosto de 2018

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