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Enfermedad del gusano del corazón
La dirofilariosis canina o gusano del corazón es una enfermedad parasitaria que afecta a los pulmones y el corazón de los perros. Conoce sus síntomas y tratamiento, y cómo puedes evitar el contagio de tu mascota.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Tratamiento de la enfermedad del gusano del corazón y cómo prevenirla

Tratamiento de la enfermedad del gusano del corazón y cómo prevenirla

Los objetivos del tratamiento de la dirofilariosis canina son mejorar la condición médica del perro y eliminar de su organismo todos los estadíos del gusano del corazón, desde las microfilarias hasta los adultos, con un mínimo de complicaciones.

Los animales asintomáticos o con síntomas leves no suelen tener problemas tras el tratamiento si se restringe el ejercicio. Sin embargo, los perros con síntomas pulmonares y cardíacos moderados o graves deben estabilizarse primero antes de administrarles fármacos frente a la dirofilaria. El tratamiento puede fracasar en los perros en situación crítica, con la enfermedad ya avanzada, por lo que el diagnóstico precoz es muy importante.

El tratamiento en canes frente a las microfilarias se inicia dos meses antes del tratamiento adulticida, previniendo nuevas infecciones y dando tiempo a que las larvas jóvenes que no son susceptibles a los microfilaricidas ni adulticidas lleguen a adultas. Las lactonas macrocíclicas (ivermectina, milbemicina, moxidectina y selamectina) son microfilaricidas muy eficaces. Posteriormente, mientras se mantiene este tratamiento microfilaricida, la eliminación de los vermes adultos se logra mediante el uso de diclorhidrato de melarsomina, el único adulticida eficaz disponible para perros.

A medida que hace efecto, las dirofilarias van muriendo y descomponiéndose en pequeños fragmentos que pueden quedar atrapados en los vasos sanguíneos pulmonares, a modo de trombos. Para evitar los síntomas de tromboembolismo pulmonar, la American Heartworm Society recomienda dividir el tratamiento en tres dosis (las dos primeras separadas 50-60 días y, la última, 24 horas), una restricción estricta del ejercicio (las arterias se dilatan y podrían favorecer el tránsito de los trombos) y el uso de corticoesteroides.

Los antihistamínicos ayudan a prevenir reacciones alérgicas tras la muerte de los vermes y la liberación de sus componentes. En los casos más graves, en los que las filarias hayan alcanzado el ventrículo derecho del perro, estas deben ser retiradas mediante intervención quirúrgica.

Prevención del gusano del corazón en los perros

Las estrategias de control y prevención de la dirofilariosis canina se centran en la prevención de la picadura del vector y la eliminación de posibles larvas infectantes antes de que lleguen a gusanos adultos. Para evitar la picadura del mosquito que vehicula las larvas de Dirofilaria immitis, existen productos a base de piretroides en distintos formatos (collar, pipeta), que además previenen la infestación por pulgas y garrapatas.

Deben utilizarse durante el periodo de actividad del mosquito, desde la primavera hasta finales del otoño. No obstante, como este tipo de protección no es 100 % efectiva, si algún vector ha conseguido inocular larvas en nuestro perro, podremos eliminarlas con el uso de fármacos microfilaricidas, como las lactonas macrocíclicas (ivermectina, milbemicina, moxidectina o selamectina). La mayoría de ellas se administran por vía oral o tópica mensualmente, aunque también se encuentran disponibles en forma de preparación inyectable, con una duración de la protección de seis meses.

Antes de administrar los microfilaricidas, se debe realizar un test a los perros para comprobar que no están infectados por vermes adultos. El momento ideal para iniciar el tratamiento preventivo con lactonas es antes del comienzo de la primavera y se prolonga hasta el final del otoño.

Recuerda protegerle siempre, especialmente si viajas a zonas hiperendémicas, administrarle microfilaricidas al menos durante 30 días tras la vuelta a casa, y realizar un test en tu veterinario cada seis meses para verificar que está libre de dirofilarias adultas.

Actualizado: 22 de Noviembre de 2018

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