La oxitocina influye en la alteración de la digestión por el estrés

Activar los circuitos neuronales de oxitocina –la 'hormona del amor'– puede ayudar a evitar los trastornos digestivos que se producen en respuesta al estrés, como la hinchazón abdominal, las náuseas o la diarrea.
Escrito por: Eva Salabert

02/09/2020

Persona con dolor de cabeza y de estómago por el estrés

Nuestra digestión se puede ver alterada debido al estrés y sufrir consecuencias como hinchazón abdominal, malestar, náuseas o diarrea. Ahora un estudio ha encontrado que la oxitocina, más conocida como la hormona del amor, desempeña un importante papel en los problemas digestivos relacionados con las situaciones estresantes.

El estrés interfiere en la funciones gastrointestinales y provoca un retraso en el vaciado gástrico (lo que tardan los alimentos en salir del estómago), y esta demora es la causa de la aparición de los mencionadas molestias y acelera además el tránsito intestinal, lo que provoca diarrea.

Activar los circuitos neuronales de oxitocina evitó el retraso del vaciamiento gástrico en respuesta al estrés, incrementando tanto el tono gástrico como la motilidad

La oxitocina es una hormona antiestrés que se libera en el hipotálamo del cerebro y actúa contrarrestando los efectos del estrés. Durante mucho tiempo se ha pensado que la acción de la oxitocina se debía a su liberación en el torrente sanguíneo y que ejercía un mínimo efecto sobre los nervios del cerebro que regulan las funciones gastrointestinales.

La oxitocina interviene en la respuesta del estómago al estrés

En el estudio, realizado en la Facultad de Medicina de la Penn State University y patrocinado por una subvención del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, y que se ha publicado en The Journal of Physiology, se utilizaron nuevas formas de manipular las neuronas y los nervios (neurocircuitos) sobre los que ejerce su acción la oxitocina liberada por el hipotálamo y se midió el impacto sobre la respuesta del vaciado gástrico al estrés.

Esto ha demostrado que, al contrario de lo que se creía, estos circuitos de oxitocina desempeñan un importante papel en la respuesta del estómago al estrés. Y es que la activación de estos circuitos de oxitocina revirtió el retraso en el vaciado gástrico que se produce habitualmente en respuesta al estrés al incrementar las contracciones de los músculos (motilidad) del estómago, mientras que la inhibición de estos neurocircuitos impidió la adaptación al estrés.

La capacidad para responder al estrés de forma adecuada es importante para el normal desarrollo de las funciones fisiológicas

Los investigadores emplearon novedosas herramientas que permiten la manipulación selectiva de los circuitos que reciben entradas de oxitocina procedente del hipotálamo, junto con mediciones simultáneas de vaciamiento gástrico y motilidad en respuesta al estrés. Utilizaron un modelo de rata de diferentes tipos de estrés: estrés agudo, adaptación adecuada al estrés y adaptación inapropiada al estrés, e infectaron las neuronas que controlan los nervios y neurocircuitos de oxitocina con nuevos virus que les permitieron activarlos o inhibirlos y medir la actividad muscular en el estómago, así como el vaciamiento gástrico.

Estos científicos demostraron que los circuitos neuronales de oxitocina intervienen de forma importante en la respuesta gástrica a las cargas de estrés, ya que su activación evitó el retraso del vaciamiento gástrico que se produce en las respuestas agudas o crónicas al estrés, incrementando tanto el tono gástrico como la motilidad.

La capacidad para responder al estrés de forma adecuada es importante para el normal desarrollo de las funciones fisiológicas, ya que las respuestas inadecuadas o la incapacidad de adaptarse al mismo desencadenan y empeoran los síntomas de muchos trastornos gastrointestinales, incluyendo el retraso del vaciado gástrico y la aceleración del tránsito intestinal.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD